17 AÑOS DE EL SUBURBANO: El Mito del Primer Lector Desconocido

Es extraño no encontrar una buena manera de comenzar un escrito que se refiere al origen. El “había una vez” puede ser una fórmula, pero ¿cuándo fue “una vez”? Además, si había quiere decir que eso ya estaba ahí, que había comenzado a ser antes de “una vez”. ¿Cómo referirse al origen en forma clara, sin ambigüedades? Es imposible.
Sí, es cierto, cumplimos años, y si los podemos contar es porque tenemos fecha de fundación, pero ¿es ese el origen de El Suburbano? Ciertamente no. Si el periódico salió por primera vez un 25 de Mayo, es porque había sido escrito antes. Se puede pensar en las reuniones en donde se comenzaba a dibujar la forma del periódico. O aún más, retrotraerse al estado mental de Adrián Di Nucci, allá por los albores del 2000. O antes también, ¿por qué no?
Partamos de la base de que todo origen es mítico. ¿Por qué partir de esa base? Por eso mismo, porque todo origen es mítico. Porque parte de una base supuesta por las inferencias del presente. ¿Parece arbitrario?
A ver, pensemos en nuestro origen. ¿Es el nacimiento? Ciertamente no. Puede pensarse en la fecundación del óvulo por un espermatozoide. ¿Cuándo fue? El ginecólogo calcula la fecha del origen del embarazo desde un presente donde ya hay embarazo. Demás está decir que no puede precisar la fecha con exactitud. Ahí ya hay un mito; y no quiere decir que no haya embarazo. “Mito” no es “mentira”, sino la única explicación capaz de detener la alocada carrera de la curiosidad hacia la angustia de la nada. El mito cubre el hueco del no-saber.
De cualquier manera, el origen biológico no es más que el origen de la carne, de la facticidad. ¿Cuando aparece lo humano propiamente dicho? ¿Soplo divino? ¿Primera vivencia de satisfacción? Alrededor del origen sólo nos es lícito construir mitos.
Volviendo al tema que nos convoca, ¿el origen de El Suburbano está entonces en una idea de Di Nucci? ¿O está en esa pizza con jamón y morrones que compartimos junto a Hernán Gersberg una tarde del primer abril del siglo? Al autor de estas líneas le gusta pensar que no. Hay un mito que le resulta más atrayente: el del primer lector desconocido.
Un momento tan oscuro como el espacio sináptico entre las neuronas de Di Nucci, que sin embargo adquiere otras dimensiones. Y ojo, que no se trata de que no sean interesantes las neuronas de nuestro Director; sino que ese mito, el del primer lector, pone al periódico en funcionamiento. Funda El Suburbano en tanto medio de comunicación.
Porque un periódico no es una cosa. No son algunas páginas escritas y agrupadas de tal o cual manera. Un periódico es un lugar, un espacio. Un periódico no existe en tanto papel, sino como una estructura definida (con leyes particulares) que sirve de articulación a los discursos que la atraviesan. Se puede decir que nuestro trabajo, el de nuestros nombres y apellidos, termina en la imprenta; pero la función del periódico de ninguna manera se agota ahí, continúa hasta que hay lector, y se puede arriesgar que va más allá de este también. Un periódico es tan ajeno y tan propio a sus escritores y lectores como lo es el lenguaje en el que se escribe o se lee.
El Mito del Primer Lector Desconocido es el momento inaugural de esa función. Es el origen de El Suburbano como tal. ¿Cuándo tuvo lugar? Vaya uno a saber, tal vez fue “una vez”, lo cierto es que ocurrió. Si no, no habría aniversario ninguno.

Federico Fioretta (hace tiempo, parece que fue ayer)