Amor Amarillo: Villa Itatí, una monja oriental busca llegar al milagro

La monja franciscana surcoreana vive en Villa Itatí y realiza un trabajo social gigante. Se la ha vinculado a Elisa Carrió y también se ha dicho que era una suerte de consejera de la gobernadora, María Eugenia Vidal, pero Cecilia Lee se encarga de negarlo.
Llegó de Corea del Sur a la Argentina junto con su familia en 1976. Estuvo 20 años realizando trabajo social y pastoral en la Patagonia y en el 2000 su vocación de servicio a la comunidad junto con la crisis económica, social y política que conllevó esa época la trajo a Buenos Aires, más precisamente a la Villa Itatí de Quilmes. No es la única que está trabajando y viviendo ese estilo de vida, sino que vive junto con otras dos hermanas para quienes esa es su forma de “consagrarse al servicio del reino de Jesús, que es reino de justicia, paz y fraternidad”.
En la Villa, Lee acompaña y coordina junto con las hermanas, los salesianos y educadores un Centro de Chicos, otro de Chicas y una Cooperativa de Cartoneros, que fue creada en 2001. Ella cuenta que “el principal problema de fondo es la exclusión, la pobreza, el hambre, la falta de una vivienda digna y de buenas condiciones de vida. Además la droga remata la vida de muchos pibes”.
Niega relación con Vidal y Carrió pero tiene “un poco de llegada” a la Nación
Algunos mencionaron a Cecilia como amiga de Elisa Carrió y consejera de María Eugenia Vidal, lo cual ella desmiente: Con Carrió se conocieron en una reunión de la congregación ya que Lilita fue “a compartir su visión de la realidad. Ella fue por su interés por la justicia”. Hace 15 años, La Cava (el sector más bajo y vulnerable de la Villa Itatí) llegó a estar seis meses inundada con 1,5 metros de agua y (Fernando) Geronés, intendente de Quilmes en ese entonces, afirmó que no tenía el dinero necesario para reparar el bombeador. En ese momento algunos miembros de las instituciones del barrio fueron a pedirle a Carrió que interviniera porque ella era diputada; entonces ella se comunicó con Felipe Solá, que era el gobernador de la Provincia, y al día siguiente arreglaron el bombeador. “Ella estuvo dos o tres veces. En ese sentido hay una cierta afinidad, y a través de Carrió llegamos a Vidal”.
En relación al gobierno provincial, Lee afirma que tienen “un poco de llegada”. “Algunos dicen que soy la consejera de Vidal, lo cual es falso ya que nadie me nombró para eso. Hubo dos o tres ocasiones en las que Vidal vino a la Villa: una por el incendio del depósito de reciclaje y otra vez porque la llamé y vino, con un perfil muy bajo”.
Dice que en 17 años “nunca vino un Gobernador” al Itatí profundo
“Yo estoy acá hace 17 años y nunca vi un Gobernador venir al barrio. Al Acceso Sudeste en la época de campaña sí, pero acá adentro no. Y una vez fui a una reunión de gabinete, pero fue algo ocasional. No estoy alineada con el proyecto partidario del PRO, ni ningún otro partido. Tampoco voy a omitir la verdad, las pocas veces que la encontré a la Gobernadora me pareció una mujer muy sensata, sencilla e inteligente. Las dos o tres cosas que le planteamos las maneja y busca de alguna manera responder”.
Resalta la figura de Martiniano
Al hablar del intendente quilmeño, Martiniano Molina, Lee afirma que le “parece que es una persona buena, que escucha; pero en realidad las soluciones de las necesidades desde esos sectores del Estado no llega a tiempo. No sólo hablo por mí, sino que también por los lugares donde participo (consejo de niñez, red de organizaciones) desde los sectores populares, la barriada, la villa, los asentamientos. Hay políticas sociales y de desarrollo que yo creo que hay que cuestionarse mucho.
La entrevistada también hace referencia a la salud pública: “en la barriada se ha deteriorado mucho. No es problema de esta gestión, se viene deteriorando hace seis, siete años. En la salita de acá durante mucho tiempo tuvimos pediatras a la mañana y a la tarde, clínicos todos los días, enfermeras doble turno. En marzo cuando vino la Gobernadora una de las intenciones era que conozca lo que es el emprendimiento de los cartoneros y la quería traer a la salita para que viera. El pediatra venía tres veces a la semana y una el clínico. Hay muchos consultorios vacíos. Martiniano dice que en esas condiciones hay unas 80 salitas. Luego del incendio, para reyes, vino a cocinar acá, al barrio. Tiene sencillez y ganas, pero de ahí a que se vaya a concretar cosas que él quisiera, con las que se compromete, hay una distancia. Está rebueno que te atiendan pero no estoy para que me complazcan, sino para que solucionen”.
70 mil habitantes que reclaman espacios verdes
Cecilia hace referencia a tres pedidos que le realizaron a Vidal cuando fue al barrio la última vez: mejorar la situación de los cartoneros, la de la salita y que se construya una plaza en un espacio que se encuentra libre y que posee dos arcos donde los chicos juegan al fútbol. “Esta canchita, esta plaza es el símbolo de la lucha comunitaria, de defensa de un espacio libre para los niños, jóvenes. En un barrio de 70 mil habitantes y 23 manzanas no hay ni un espacio verde. Lo hemos defendido en todas las épocas. Algunos vecinos lo querían para viviendas, pero 30 viviendas no resuelven nada. En cambio, que los pibes puedan jugar sí”.
A modo de respuesta a esos pedidos, Lee comentó que aún no logra-ron que el Estado intervenga para asegurar que se cumpla la Ley Provincial de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos, donde según la resolución 137/138 las empresas deben presentar un plan de gestión donde sus residuos reciclables lleguen a la cooperativa de cartoneros. “En este período de crisis, se han disminuido mucho los materiales reciclables, no pueden trabajar los compañeros, detrás de cada cartoneros tienen familia con niños, mujeres y hombres que pasan muchas necesidades”, sentenció Lee. En cuanto a la salita llevaron a un pediatra de Villa Azul, dejando a este lugar sin cobertura; y en lo que a la plaza respecta, hace referencia que Francisco ‘Barba’ Gutiérrez había asegurado que los fondos estaban, pero “alguien se los comió”, lamenta. Vidal asumió el compromiso de la construcción del espacio, en marzo confirmó que ya se disponía del dinero y que en 45 días aproximada-mente sería la licitación, pero todavía no tienen novedades. “O el equipo tiene demasiadas tareas que hacer o esto no es prioridad, da la impresión. Esto es una urgencia”, afirma Lee.
“En las organizaciones donde estamos trabajando con los chicos hay políticas de desarrollo social en las que hay que revisar con mucha más agudeza la respuesta frente a las problemáticas de los chicos” y asegura que con la Secretaria de Desarrollo Social del anterior gobierno local, Valeria Islas, pudieron lograr algunos proyectos importantes en lo que a la infancia compete ya que ella “se focalizó y apoyó mucho” y que con la nueva gestión “hubo algunos cambios que no terminan de apoyar, capaz que tienen ideas diferentes. Yo sé que la actual Secretaria de Desarrollo Social tiene muy buena voluntad; cuando fue el incendio del galpón el Municipio ayudó con la limpieza, a sacar escombros, es-tuvo ahí al pie del cañón pero la vida continúa y hay que seguir, entonces falta”.
“Cada vez más chicos vienen a comer”
Y concluye con que “la problemática es cada vez más compleja, tiene que haber respuestas. Estamos hablando de la vida de los pibes que están negados de sus derechos básicos, están totalmente descubiertos. Al centro de chicos vienen cada vez más chicos a comer a la noche”.

Daniela M. Rodríguez