“Antenas Mimetizadas”, un fenómeno que preocupa y crece

Varias compañías de telefonía celular ocultan sus temidas y controvertidas antenas en lugares insólitos, como azoteas, tanques de agua, o simplemente las disfrazan como postes de alumbrado público. Un centenar de estas antenas se ubican en puntos estratégicos del distrito. Suelen estar arriba de geriátricos o encima de sanatorios. Todo vale. Pocos se animan a decirlo públicamente. 

Ante el fuerte rechazo de la comunidad a la instalación de antenas de telefonía celular en todos los barrios, sumado a la falta de respuestas serias y orgánicas, las compañías telefónicas buscaron la forma para colocarlas en pleno vecindario y que no sean detectadas para que no genere rechazo en la comunidad. Entonces, las mimetizan. Simple.
Según un informe al que accedió El Suburbano, en el caso de Quilmes hay al menos una centena de ante-nas de telefonía celular camufladas, a las que se las suele llamar por los especialistas: “Antenas Mimetizadas”.
Una de las imágenes publicada pertenece al artefacto instalado y que está funcionando en la calle Pringles 1182 de Don Bosco. Allí, funciona un geriátrico y en la azotea del edificio se ubica “mimetizada” en un tanque de agua una antena de telefonía celular. Lo llamativo de la antena que nadie se percató es la gran cantidad de medidores eléctricos que se ubican por debajo de la estructura. Medidores necesarios para el funcionamiento del artefacto.
Otro de los casos se encuentra en Mosconi a la altura del cruce con el arroyo San Francisco, en la populosa Iapi, donde una controvertida antena de telefonía celular es disfrazada como poste de alumbrado público. Estructura que llama la atención por la gran cantidad de medidores y transformadores que se encuentran en su alrededor y que sirven para su “correcto funcionamiento”.
Estos son sólo dos de los numerosos ejemplos que hay en el distrito, y que continuarán dàndose a conocer, de cómo con algo de “ocurrencia una compañía de telefonía puede disimular el funcionamiento de una antena de telefonía celular. Aplacando así, el malestar social y las eventuales manifestaciones que se producen por los presuntos daños a la salud que ocasionan estos artefactos en la comunidad.
Como ejemplo hay que recordar cómo en las últimas semanas un barrio entero se opuso a la instalación de una antena de Movistar en Quilmes Oeste. Hecho que movilizó a solicitar explicaciones, lo que motorizó a la Comuna a su clausura y solicitud de desconexión por parte de Edesur por carecer de autorizaciones.
Mientras tanto, en lo local, se está evaluando un cambio drástico en la legislación sobre instalación de antenas. Habrá que ver de qué se trata, cómo termina, y si participa el vecino común o no…
Ahora, la respuesta oficial deberá tenerla el área de Medio Ambiente. La semana que viene le contamos…