Berazategui: El rol del Vivero Municipal

A través del Centro de Desarrollo Agropecuario y Forestal, también conocido como Vivero Municipal, la Municipalidad apuesta a la sustentabilidad, la belleza y la autogestión a través. Además de la plantación de flores y arbustos en las plazas, la peatonal céntrica, sobre las calles y avenidas más representativas y demás espacios verdes, el Vivero Municipal desarrolla un intensivo trabajo de mantenimiento de la ciudad.
En el Vivero se cultivan plantas y flores; plantines florales de estación, como caléndulas, clavelinas, phlox, violas y copetes, entre otras. Tam-bién se siembran árboles y arbustos de crecimiento más lento. Para ello, cuenta con tres invernáculos y un umbráculo (lugar sombreado para rustificar las plantas), además de herramientas específicas para dichas labores. Estas actividades son realizadas por cuadrillas de empleados municipales.
Por otra parte, desde hace aproximadamente cinco años, el Centro de Desarrollo Agropecuario y Forestal plantea también propuestas didácticas para que la población aprenda más sobre el cultivo y la tierra.
Algunos de los cursos que brinda, en forma gratuita, a la población son: Huerta orgánica, Sericultura -crianza de gusanos de seda-, Man-tenimiento de Espacios Verdes y Prácticas de Vivero, un compromiso pedagógico que apunta a que los berazateguenses comiencen a vivir en contacto con la tierra y la naturaleza, comprometiéndose con ella. Todo esto, priorizando el cuidado del ambiente y enseñándole también a los vecinos a dar un tratamiento especial a los residuos domiciliarios.
También se realizan actividades para grupos de jardines de infantes y escuelas, que incluyen visitas guiadas por la huerta para entrar en contacto con la tierra, talleres de siembra y charlas en las que se hace hincapié en la importancia de plantar árboles nativos y las propiedades nutritivas que aportan las frutas y los vegetales a la dieta.
“Buscamos enseñar las ventajas que poseen los manejos agroecológicos para el cuidado del ambiente, como la disminución del uso de plaguicidas, insecticidas y todos aquellos productos de alto impacto ambiental. Durante las jornadas también se tratan distintas técnicas de labranzas de la tierra, con el objetivo de beneficiar la biodiversidad del suelo”, explicó la directora del Centro de Desarrollo Agropecuario y Forestal, Mariana Pinelli.