Cantan mal pero trabajan peor: Los diputados bonaerenses sólo sesionaron 4 veces en el año

Link para acceder al video de los “cantantes”
https://youtu.be/lO0FMCH7SgE

Horas atrás, el 25 de noviembre, un grupo político variopinto de diputa-dos bonaerenses salieron a ‘cantar’ en un video que hicieron circular en las redes y algunos medios, donde quisieron mostrarse a favor de la lucha contra la violencia a las mujeres.
Así fue que en el marco del “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, los diputados provinciales, Manuel Mosca (PRO), Ramiro Gutiérrez (Frente Renovador), Maximiliano Abad (UCR), el quilmeño Fernando Pérez Gresia (UCR), Eduardo Barragán (UCR), Daniel Ivoskus (CAMBIEMOS), Santiago Nardelli (CAMBIEMOS), Juan Cocino (Frente Amplio UNEN), Marcelo Díaz (GEN), Marcelo Torres (Randazzista), Liliana Denot (UCR), Karina Nazabal (PJ), Rocío Giaccone (FPV), Verónica Barbieri (PRO), María José Tedeschi (CAMBIEMOS), Valeria Arata (Frente Renovador), Sandra Paris (CAM-BIEMOS), Alejandra Lorden (UCR) y Rosio Antinori (CAMBIEMOS); participaron, en el propio recinto legislativo que la mayoría de las veces dejan desierto, de un video contra la violencia de género, que fue difundido por redes sociales. Algunos se ven más que otros en el spot, que generó numerosas reacciones, en su mayoría negativa en las redes. También hay que señalar que la mayoría de los nombrados en el anuncio de la propia Cámara de Diputados, se mostraron sorprendidos ya que “ni siquiera fueron invitados a participar” o “no sabían nada del asunto”, como le dijeron a Agencia Suburbana de Noticias.
Sin embargo, el hecho más llamativo no es el video en sí, más allá del excesivo costo (extraoficialmente se habla de 300 mil pesos en concepto de edición, montaje, video y otras cuestiones técnicas), sino el poquísimo trabajo que han tenido los diputados bonaerenses para tener este cierre bochornoso de año, nada menos que “cantando”.
En estos 11 meses de 2017, los 92 Diputados de la Provincia de Buenos Aires sólo sesionaron 4 veces (4 VECES!!!), es decir menos de una vez cada dos meses y medio. Si bien el argumento de defensa de esta realidad, que aunque parezca mentira tiene sus espadas, sostiene que el mayor trabajo se da en comisiones y en el trabajo diario, pero la realidad contundente indica otra cosa: MUCHA VAGANCIA y MUCHO RECREO por parte de nuestros representantes.
La última sesión en la Cámara de Diputados de Buenos Aires fue el 13 de este mes, cuando aprobó el Presupuesto 2018 enviado por el Ejecutivo Provincial, que, entre otros puntos, prevé 630 mil millones de pesos en gastos, con un endeudamiento de 85 mil millones. La norma incluye la ley de proyecto Impositivo, que establece un aumento del Inmobiliario Rural y bajas en el impuesto a los Ingresos Brutos.
Antes, los “cantantes” habían logrado trabajar y bajar al recinto el 31 de agosto, el 18 de mayo, y la primera vez en el año, el 23 de marzo. Fueron las cuatro sesiones que hubo en el 2017. El último regalito para, y de los, diputados salientes, a pedido del presidente de la Cámara, el ex chofer, Manuel Mosca.
A pesar del escaso trabajo legislativo en la Cámara Baja, el presupuesto de 2017 había aumentado el 50% respecto al del año 2016: 3686 millones de pesos para este funcionamiento, 1229 millones más que el año pasado. En promedio, la Cámara gasta poco más de 10 millones diarios.

 

Ganan mucho y hacen muy
poco, pero no todos tienen
los mismos “beneficios extra”
Las sumas son variables. No todos los 92 diputados provinciales ganan lo mismo. Hay escalas, casi como en cualquier trabajo. Acá hay palomas y condores.
De hecho, cada diputado cobra hoy un sueldo bruto de 115.000 pesos, que en la mano se traduce en 63 mil pesos pesos, una vez deducidos los aportes. Esta módica suma es para los diputados rasos, más nuevos y sin antigüedad.
El kiosko
A la vez, cada diputado tiene poder para administrar módulos por más menos 300 mil pesos mensuales, sumado a becas y subsidios por otros 600 mil pesos/año. Es decir que administra un promedio de 350 mil pesos mensuales -supuestamente para pagar beneficios a terceros-, más allá de los 115.000 pesos que recibe para su bolsillo, de mínima.
Subsidios escandalosos
Los abultados subsidios a diputados suele prestarse para el armado de entidades fantasmas o el mal reparto del dinero, hecho que ha sucedido más de una vez, y que incluso la justicia obligó a un ex legislador quilmeño a realizar una probation años atrás.