Carta de lectores: ¿Importan los Talleres Barriales?

El fin de semana se realizó la muestra anual de los Talleres Barriales en el Museo del Transporte. Fue un cierre exitoso, con bombos y platillos según pudo verse en la cuenta oficial de Twitter de la Secretaría de Cultura. Pero, ¿Cuánto importan realmente los Talleres Barriales durante el año? ¿La escena circense que se vio el fin de semana es el resultado de la real importancia del municipio por los mismos?
Desde que inician, a los talleres se les asignan los lugares y el municipio se encarga de realizar las inscripciones en los distintos puntos. Una vez terminadas e iniciados los cursos, el avance de las distintas clases depende pura y exclusivamente de la voluntad de los profesores.
El Taller de Fotografía es uno de los ejemplos para argumentar la poca importancia que desde el municipio se les da.
En principio, cada uno de los alumnos debe llevar su propia cámara al igual que quienes practican, por ejemplo, guitarra u otros instrumentos. Por ende, hay ya una limitación de acceso económico en los talleres si requieren de éstos instrumentos para que el/la ciudadano/a pueda participar de los cursos.
Otro de los puntos a resaltar son las salidas para poner en práctica lo aprendido en clase. ¿Usted se piensa que desde la Secretaría de Cultura hay propuestas para realizar salidas? Toda actividad extra aúlica depende, como se dijo anteriormente, del profesor de turno. Es por ello que quienes realizaron el Taller de Fotografía se vieron decepcionados al tener que pagar por todas las salidas tanto de corta (a La Boca) como de larga (a Chascomús) distancia para poner a prueba la teoría.
Como si esto fuese poco, las exposiciones también son a cargo del profesor de turno. Desde que comenzó la gestión Molina, a mitad de año se suele realizar una muestra en el Parque de la Ciudad. Este año debido a las malas condiciones climáticas debió suspenderse, y ni siquiera se reprogramó; por lo que, solo hubo exposición de fin de año: la del fin de semana pasado.
Sin embargo, y vuelvo a repetir, los profesores que se dedicaron a valorar y querer mostrar el trabajo de sus alumnos buscaron lugares para realizar exposiciones sin ayuda del municipio y los gastos corrieron por cuenta de los docentes y los alumnos.
De todas maneras, la “frutilla del postre” es la que este medio se enteró hace unos días. El taller de fotografía quería exponer en el Salón de los Espejos de la Casa de la Cultura. Ante la negativa de las autoridades debido a que el salón se encuentra reservado desde principios de año, se ofreció a que los alumnos expongan en el patio de la vieja Municipalidad, entre las columnas y a un metro ochenta de altura para no estorbar el paso. Una cargada.
Además, el total de concurrentes a los distintos cursos de fotografía son 130 y no hay suficiente espacio para todos allí. La sala Julio Bravo tampoco es una opción porque ya se encuentra ocupada con otra exposición. Y en el patio de la misma no hay manera de colocar las fotografías.
Luego de esta tomada de pelo, se dio a conocer que quienes expondrán en el Salón de los Espejos serán los alumnos de fotografía del FINART Quilmes. Quienes asisten a FINART deben pagar para estudiar allí.
¿Realmente al municipio le importa lo que se hace en los Talleres Barriales o la muestra del fin de semana fue solo una pantalla? ¿El Ministro de Cultura y Educación estará enterado de esto?
En un contexto a nivel país en el que el ciudadano día a día pierde más de lo que gana en materia derechos, ¿La cultura también tendrá privilegios si es privada y será bastardeada si pertenece al espacio público?
Agustín Cassano