Efectivo escrache virtual: Ducati quedó pegada a su propia mugre

Las imágenes publicadas generaron en minutos una repercusión impresionante. Con contradicciones y deslindando responsabilidades, la empresa Ducati San Isidro salió a explicar lo inexplicable: Sucios que se hacen los limpios. Pero como los atraparon violando las normativas vigentes, buscaron desviar la atención en terceros. ¿Tan difícil es arrojar los residuos en los contenedores municipales ubicados en el centro de la ciudad?. Parece que sí.
Corría la tarde del lunes, cuando una vecina atenta fotografió a dos empleados de Ducati San Isidro bajando de un automóvil de la empresa y agrandando impunemente un basural callejero en la intersección de San Martin y Paso del centro quilmeño. Imágenes que generaron revuelo e indignación en la comunidad en las redes y casi de manera instantánea..
Pero como si fuera poco, desde la empresa buscaron justificar lo injustificable: Primero culparon a los dos empleados que aparecen en las fotos, asegurando que inmediatamente “tomarían cartas en el asunto”, cosa que al cierre de esta edición no había sucedido. Para luego intentar justificarse: “Las dos bolsas de basura que dejó esa camioneta de un taller que tenemos en una calle cortada a la que no ingresa el camión de la basura. Las dejamos ahí porque sabemos que el municipio ahí si recolecta”.
Contradicciones y justificativos que buscan cambiar el foco de la discusión. Intentando dejar de ser victimario para pasar a transformarse en víctima, ante el supuesto “abandono” municipal que hacen mención en la respuesta que hubo en las propias redes sociales.
Con las pruebas contundentes, ahora la Comuna de Quilmes deberá multar a la empresa por el arrojo ilegal de basura. Una práctica que de no haberse fotografiado se continuaría realizando -por lo menos- los días hábiles.
Sucios que quedaron expuestos gracias al escrache virtual de una vecina común, la que fue insultada y agredida al momento del certero y contundente “click”.