El día después de Nardi

Foto: Elias Matoffi

Foto: Elias Matoffi

Es difícil no culpar a los futbolistas del horroroso partido que hizo Quilmes el último fin de semana frente al Almagro de, irónicamente, Alfredo Grelak, el anteúltimo entrenador antes de que el Decano del fútbol argentino se vaya al descenso. Sin embargo más difícil parece no ver el grado de responsabilidad que puede tener Lucas Nardi que faltando tan solo cuarenta y ocho horas para el encuentro pegó un portazo que sorprendió a propios y extraños y que tuvo más que ver con cuestiones de relación y no tanto de tarea; una cosa parece ir de la mano con la otra. El tiempo siempre apremia y en Quilmes pareciera que aún más , por eso rápidamente se terminó optando por el primer candidato con el que hubo una reunión formal: Mario Sciacqua, proveniente de Olimpo de Bahía Blanca.
Lo que mostró Quilmes frente a Almagro el fin de semana se posiciona sin dudas (al menos los primeros cuarenta y cinco minutos) dentro de lo peor que ha producido en el torneo. A un equipo que le han faltado siempre ideas y un cambio de ritmo, la desestabilización de que el capitán del barco se tire del mismo nunca puede ser positivo. No obstante los síntomas de un equipo pensado para otra cosa y que no logra traducirlo en la cancha responden más a la acción previa que a lo sucedido en las últimas horas. De todos modos más allá de lo estrictamente deportivo, la situación estresó la estructura del club por tener que salir desesperadamente a buscar un reemplazo en un momento del mercado donde no abundan las opciones potables y la circunstancia de ser un club convocado, con fama de mal pagador y un plantel armado para una idea específica.
Los ofrecimientos se multiplicaron y así los primeros nombres surgidos correspondían a Sebastián Battaglia, Andrés Guglielminpietro, Omar Asad y otros que están siempre firmes con sus representantes para to-mar hasta el barco que más hundido parezca a priori. Más allá de algún llamado para repatriar a Nelson Vivas (estaría negociando para dirigir afuera) las prioridad no estaban tan claras como si la principal intención: no repetir lo que pasó en la última contratación, donde cinco opciones finalmente declinaron y se perdió buen tiempo con gente que no quería venir. El contacto en este caso fue rápido y una sola reunión en el Estadio Centenario bastó para que se pusieran de acuerdo en el desembarco de Sciacqua en el banco de los suplentes, alguien que con muy poco mantuvo a Olimpo en primera división y que luego la continuidad de magros resultados hicieron que se alejase del cargo. El entusiasmo por llegar aquí y la razonable erogación económica que significaba hicieron que se resuelva tan pronto la contratación del ex técnico de Gimnasia de Jujuy, San Luis de Chile y Colón entre otros, habiendo sido esta la primer reu-ión formal.
Habrá que ver cómo se reconstruye todo lo futbolístico luego de que de la noche a la mañana, por una manifiesta dificultad de interrelación personal, pasara el huracán Nardi y dejara todo lo hecho hasta aquí prácticamente desmantelado.