Frassia: “Prefiero que se arriesguen, que tengan coraje”

El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, presidió la misa de clausura de la Misión Juvenil Diocesana que, con el lema “¡Ven y verás!”. Encuentro que se desarrolló en el barrio La Fe, de Monte Chingolo.
“Dios no quiere que seamos cobardes. Dios quiere que vivamos felices, que tengamos paz en el corazón, que nos podamos amar y mirar de frente, respetándonos incluso en nuestras diferencias”, enfatizó monseñor Frassia
Y advirtió que “en la vida no todo es éxito; no siempre todas las cosas salen bien; incluso, a veces, uno aprende más en el fracaso que en el éxito; porque da lugar a ser más humilde, menos soberbio, más comprensivo con los demás, menos altanero con los otros”.
Dirigiéndose a los jóvenes, el Padre Obispo aseguró que “prefiero mil veces que arriesgándose se equivoquen y no que por miedo a equivocarse no se arriesguen. Prefiero que se arriesguen, que tengan coraje para vivir. Y todos estamos invitados: en nuestra familia, en nuestro barrio, en nuestra capilla, en nuestra parroquia, en nuestros lugares, porque la fe hay que alimentarla, hay que cuidarla”, sostuvo.
“Como hay que alimentar la vida hay que alimentar el espíritu”, alertó el obispo, y recordó que el bautismo “es el inicio de la vida cristiana y la alianza donde Dios nos hace su Pueblo, esa es nuestra identidad y nuestra pertenencia”. A partir de ese momento “pertenecemos al Pueblo Santo de Dios. Y cuando Dios toca, uno no queda igual; Dios nos cambia, nos fortalece, nos transforma”. Por eso, el prelado insistió en que “hay que recordar siempre la fecha del bautismo donde Dios empezó a darnos, de una manera especial, su bendición”.
Finalmente, monseñor Frassia recordó que “la fe tiene que ser vivida en obras, guardando sus mandamientos. Guardar sus mandamientos significa vivir sus mandamientos, vivir el amor de Dios en la vida de uno y que nadie ponga excusas”.
“Queridos jóvenes, hay que correr el riesgo, vale la pena. Jesús nos dice “ven y verás” vengan y vean”, concluyó.