Guasap, encuentros y llamadas: Detalles novelescos de la causa iniciada a Leandro Díaz: ¿Estaba ‘apretando’ a un traficante de armas?

La detención días atrás del dirigente social quilmeño, Leandro Díaz, ha generado un sinnúmero de rumores y repercusiones dentro y fuera del distrito por los alcances e implicancias políticas y judiciales que esto podía tener aparejado.
Pero según fuentes del propio Juzgado, fue únicamente El Suburbano el único medio que se interesó en lograr acceso directo a la causa, y conocer los pormenores de la misma, luego de una andanada de versiones de todo tipo que rodearon la misma.
De la causa radicada en el Juzgado de Garantías 4 de San Isidro se desprende que el cambio de carátula, de “extorsión” a “extorsión en grado de tentativa” fue lo que le permitió a Díaz lograr la libertad inmediata, e incluso se asegura extraoficialmente que la misma podría cambiarse nuevamente al delito de “estafa”, un cargo mucho menor.
En su declaración ante el Juzgado se le informó a Díaz, en realidad a Mario Leandro Rodríguez Díaz, como figura en la causa, que “mediante intimidación, que en el caso se materializó con la amenaza de involucrar a la víctima Ricardo Guillermo Deisernia en una causa en la Justicia Federal de Campana simulando ser funcionario de la Policía Federal Argentina e identificándose como Roberto Sosa, detentando falsas órdenes escritas supuestamente emanadas del Juzgado federal de Campana, a cargo del Dr Adrián González, en el marco de la causa 3954/17 caratulada ‘INF LEY 25.449 KILSIOGLU TALAT SEMRE y OTROS””.
A partir de acá, se cuenta que Díaz “obligó a Deisernia a entregarle 150 mil dólares a concretarse el 28 de marzo de 2018”. De lo que figura en la causa, se desprende que antes de esto, hay otros contactos:
El 23 de marzo a las 14.12 horas el imputado “por sí o a través de terceros, con el propósito de captar la atención e iniciar un proceso de amedrentamiento para provocar un temor fundado en la víctima se comunicó al 115011XXXX con el abonado número 114470XXXX correspondiente a la víctima preguntándole por un conocido suyo de nombre ‘KILSIOGLU, TALAT SEMRE’ para cortar inmediatamente la comunicación”.
El 24 de marzo a las 17.43 horas, “en circunstancia en la que Deisernia se encontraba en la ciudad de Martínez, recibió un nuevo llamado desde el mismo abonado y a su número de línea, oportunidad en la que un masculino le expresó: “HOLA RICARDO, ME LLAMO ROBERTO SOSA, ES POR EL TEMA DE TIM, TE DEJE UN SOBRE EN TU CASA, LEELO Y ME LLAMAS Y ME COMENTAS A VER SI TE PODEMOS DAR UNA MANO (SIC)”.
Cuenta la causa que la “víctima” al llegar a su domicilio de la calle Príngles en Martínez, efectivamente “halló un sobre papel madera con copias de supuestas actuaciones policiales y /o judiciales en la que presuntamente se lo estaría investigando junto a KILSIOGLU, TALAT SEMRE, apodado TIM”, ¿PERO QUÉ DECÌA ESA NOTA?”
SEGUN CONSTA EN LA CAUSA, LA NOTA DECIA LO SIGUIENTE: “RICARDO TE DEJAMOS UNA INVESTIGACION, ESPERO QUE ENTIENDAS QUE ES PARA AYUDARTE. OJO CON QUIEN HABLAS. SE PUEDE ARREGLAR SI QUERES. LLAMAME URGENTE. 1155011XXXX, ROBERTO, UN AMIGO”.
Aseguran que frente a esto “por temor”, la “víctima” se comunicó con dicho abonado indicándole a su interlocutor “que para interiorizarse de que se trataba la cuestión debía reunirse en persona. En ese contexto, el 24 de marzo a las 19.40 horas Deisernia se reunión en la confitería ‘Clapton’ (Nazca y Rivadavia de CABA) con el imputado, quien se presentó como integrante de la Policía Federal, quien se identificó como Roberto Sosa nuevamente, quien le aseguró (como parte de su designio criminal) que tanto SEMRE como él se encontraban en una causa federal investigado por la venta de fusiles. “Y le indicó que para parar esta supuesta investigación debía hablar con su jefe para establecer la suma de dinero que la víctima debía entregarles a cambio de la supuesta ayuda”.
El 26 de marzo alrededor de las 11.30 horas, de acuerdo a lo solicitado antes por Díaz, ambos volvieron ajuntarse, esta vez en el Bonafide del Bingo Avellaneda, “oportunidad -según consta en la causa, en la que reiteró sus exigencias de dinero, en la cual la ‘víctima’ debía recabar y entregarle 15 mil dólares a pagar el 28 de marzo de 2018, para que tanto él como KILSIOGLU quedasen desvinculados de la supuesta investigación judicial. Previo a ello, el 28 de marzo a las 14.09 horas la ‘víctima’ recibió un mensaje de WhattsApp en su línea desde el 115011XXXX en la que el imputado le recordó: ‘Y NO TE OLVIDES QUE HAY QUE RESOLVER EL JUEVES’, ‘RICARDO DECIME QUE VAS A HACER. ABRAZO’. A lo que se respondió: ‘ESTOY JUNTANDO, HOY TE DIGO A CUANTO LLEGO. ME PROMETIERON UNA PLATA”.
A las 18.45 horas del 28 de marzo, a través de los mismos números celulares, la supuesta ‘vícti-ma’ escribe un WhatssApp diciéndole: “ESCUCHAME, TE JUNTE 60 (SIC)”, a lo que Díaz le preguntó: “TE ESTIRAS A MAS”, a lo que Deisernia le respondió: “NO TENGO UNA MONEDA MAS”, insistiendo el imputado: “ESTIRATE UN POCO MAS Y SE RESUELVE.. Y TE DEJAN LIMPIO, LIMPIO. NO LLEGAS A CINCO MAS…”. Ahí la ‘víctima’ lanzó un “ESTOY CAGADO MAL”.
Finalmente acordaron juntarse esa misma noche, a las 23 horas en el Bingo Avellaneda. Antes Díaz le escribió: “NO LLEGUES TARDE. DEJALA EN EL AUTO. SEPARADA DE A 20 ENVUELTOS. VENI SOLO (sic).
Disernia dijo temer por su integridad física y la de su familia, por lo que dio intervención a la DDI de San Isidro. Y se dirigió al Bingo llevando un sobre papel madera con seis fajos de papel simulando ser billetes de 100 dólares, los que fueron introducidos dentro de una bolsa de marca 47 Street, disponiéndose un amplio operativo policial para acompañarlo al lugar el encuentro.
Allí, en Bonafide del Bingo Avellaneda nuevamente, acordaron juntarse. De Isernia le entregaría allí la bolsa en cuestión retirándose. Díaz se quedó en la mesa con el sobre. Inmediatamente fue aprehendido por la Policía.
Junto a su abogado, Mauro Graffigna, Leandro Díaz prefirió no declarar ante el Juez.
Ahora, la defensa está evaluando llevar el caso de tentativa de extorsión a estafa, mientras que la justicia sospecha que habría otros integrantes y que Díaz no fue un ‘lobo solitario’.