El QAC y la hora de la verdad

Llegó la semana previa a la competencia que tan lejana parecía. Con un último antecedente bueno en el amistoso con Brown de Adrogué, se espera por Sarmiento

 

El “falta muchísimo para que arranque el torneo”, ya quedó atrás y esta es semana previa a la competencia. Hubo tiempo para armar un plantel, prepararlo para la circunstancia y buscar que absorba la idea ambiciosa de un cuerpo técnico que buscará jugar a otra cosa además de ganar. La capacidad o no de los intérpretes para plasmarlo en el campo de juego se develará a partir del próximo lunes a las 21hs, cuando en Junín el Decano del fútbol argentino enfrente a Sarmiento, en la primer jornada del torneo de segunda división. Será allí cuando más de un hincha termine de caer en la idea de que se descendió, de que la elite de primera división es parte del pasado y que lo que viene serán batallas tras batallas en arenas complejas, con grandes viajes y rivales con incógnitas.
Las dudas comenzaron a aparecer con los resultados negativos de los amistosos pero principalmente con algunos rendimientos que ponían en tela de juicio la incorporación de un estilo de juego que requiere tiempo de trabajo. Errores individuales en las salidas desde abajo y tanteadores adversos ante rivales, a priori, inferiores, fueron el combo que hacían descendente la curva de la preparación. Sin embargo un rendimiento bueno, con un resultado positivo y ante un rival de la misma categoría fue un buen cierre para el derrotero de los encuentros de preparación para la competencia. Así sucedió frente a Brown de Adrogué y sin que esto constituya la solución a todos los inconvenientes, puede hacer mella en algo importante: el convencimiento.
Lo que hace unas semanas parecía un once casi definido pasó a transformarse en preguntas varias: la lesión de Braian Lluy (quien indefectible-mente iba a ocupar un lugar en el lateral derecho desde el inicio) hace pensar en Furia Cabral como titular, algo que no estaba en los planes. La mayor dicotomía parece estar radicada en el estilo de la dupla de volantes centrales: lo que parecía lógica con uno de corte y otro de distribución, aparece ahora como una incógnita con la chance de que sean dos más emparentados con el buen pie que con el corte, aún yendo en contra de lo tradicional en este sentido. Es que con la salida de Augusto Max se juntan Romero y Obregón (o también el caso de Mansilla) que entienden mejor de dársela a un compañero (algo que al ex Juventud Unida de Gualeguaychú le costó más). A la vez se mantiene el signo de interrogación respecto del frente izquierdo en la línea de “volanteros”. Ante la ausencia de un extremo con naturaleza de tal, vienen prestandose el lugar entre volantes como Castro o improvisaciones como la de Nouet (delantero) e inclusive la chance de cambiar de perfil a Strada e inlcuir por la derecha alguna alternativa como Illarregui o alguien similar. Por allí pasan entonces las principales incertidumbres o pruebas que hasta aquí ha realizado Lucas Nardi de cara al debut con Sarmiento de Junín que tanto se hizo esperar (aún más con el reciente cambio de día y horario con el cual cierra la fecha el lunes a las 21:05hs).
Los prejuicios y las sobrevaloraciones dejarán lugar a la realidad cuando empiece a rodar la pelota en un torneo que será novedoso por su formato y antagónico respecto al último por su duración. Breve será el margen de error para un Quilmes que no tendrá excusas.