Más denuncias para Grasso, el jefe policial de todos

El escándalo de los sobre en la DDI La Plata vuelve a poner sobre la lupa de los investigadores al quilmeño Fernando Grasso, quien se desempeña actualmente como Superintendente de la Policía Bonaerense en la Región Capital. Grasso también es acusado de “encubrimiento” luego que se presentara una denuncia por parte del Sindicato Policial. Denuncias que son investigadas por Asuntos Internos y las que en las próximas horas se solicitará la elevación a juicio.
Todo se originó tras la denuncia que investigó Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad provincial. Investigación que llevó a los inspectores de la división policial a encontrar 153.700 pesos repartidos en 36 sobres sobre un escritorio de la Departamental La Plata el pasado primero de abril del 2016.
Al mismo tiempo, avanza otra causa penal que involucra a altos jefes policiales. El más comprometido es el Superintendente de la Región Capital, Fernando Grasso, en quien recae la denuncia elevada por el Sindicato Policial Buenos Aires (Sipoba), que conduce Nicolás Masi, por presunto encubrimiento e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Esta nueva denuncia tuvo un largo recorrido judicial: recayó en la Justicia Federal, pasó por un tribunal de Quilmes y llegó hasta el Juzgado de Garantías Nº 5 de La Plata, a cargo de Juan Pablo Masi, quien en las próximas horas determine la competencia de la causa.
Según fuentes consultadas, Masi estudiará avanzar con la eventual imputación de Grasso. “La responsabilidad objetiva del Comisario General Grasso es indiscutida y entendemos que, por su función, no podía desconocer en forma alguna lo que sucedía a metros de su despacho”, sostiene el escrito judicial.
Para el Sindicato Policial, “tan solo por su presencia permanente en el lugar de los hechos, se debió remover a Grasso, para garantizar trans-parencia en la investigación de tan vergonzosa irregularidad, como en la preservación de pruebas, donde está en juego ni más ni menos que el prestigio de la institución policial”.
Según se inscribe en la denuncia, el Comisario General “tiene como función principal controlar la actuación del Jefe Departamental, como a sus subordinados” y “por la cercanía de su oficina con el despacho donde se realizaba la acumulación de dinero recaudado ilegalmente, tendría la misma responsabilidad administrativa y penal que se le endilga al Comisario Mayor Camerini”.
Como dato que no pasó desapercibido, el día en que se incautaron los sobres con dinero en la sede de la DDI La Plata, el Superintendente estaba presente.
En tanto, desde el Sindicato policial se afirma que el Superintendente de la Región Capital debió haber sido apartado preventivamente de sus funciones. Hecho que no sucedió y que llama mucho la atención de los investigadores.

Los destinos
del quilmeño
Antes de asumir como Superintendente de la Región Capital, el Comisario General Fernando Grasso cumplió numerosas funciones en Quilmes.
Primero se desempeñó como titular de la Comisaría Tercera, para luego ocupar la Jefatura Distrital. Posteriormente, y en medio del escándalo de los prostíbulos que funcionaron en Quilmes, Grasso fue trasladado a Pinamar. Pero rápidamente regresó como jefe de la Departamental Quilmes, teniendo bajo su responsabilidad todas las comisarías de Quilmes, Berazategui, y Florencio Varela.
Sólo cabe agregar que durante toda su gestión como jefe policíal en la zona, los índices delictivos crecieron como nunca en la región, y sobre todo en la ciudad de Quilmes.