Peligra el funcionamiento de las Escuelas Técnicas Universitarias

Momentos críticos se viven en las Universidades Nacionales de la Región. El escaso presupuesto y la falta de financiamiento de las Escuelas Técnicas Universitarias ponen en riesgo la educación secundaria y la contención de chicos que viven en condiciones de vulnerabilidad en el conurbano Bonaerense. Desde las Casas de Altos Estudios buscan distintas alternativas para poder continuar con el programa educativo, y se explica que desde el Ministerio de Educación y Deporte de la Nación hacen oídos sordos a los convenios rubricados años atrás y busca deslindar sus responsabilidades en un presunto traspaso de los estable-cimientos a la Provincia. Mientras tanto, las escuelas siguen sin terminarse y hacen malabares para poder realizar el dictado de clases.
Todo comenzó años atrás cuando las Universidades Nacionales de Quilmes, Avellaneda, y Florencio Varela, suscribieron diversos convenios con el Ministerio de Educación de la Nación para ser parte del programa denominado Nuevas Escuelas Secundarias Dependientes de Universidades Nacionales. Establecimientos educativos que con el aval de las Universidades buscaban incluir socialmente a jóvenes de los barrios más vulnerables de los distritos en los que están emplazadas. Propulsando una educación técnica con salida laboral, siendo el paso previo a la educación superior, y alejándolos de los malos hábitos que puedan rondar en ellos.
Otra característica diferente de estas secundarias es el seguimiento que se les hace a los estudiantes. Todos los profesores tienen una acción tutorial para realizar. Además, cuentan con un grupo de docentes -coordinadores de grupo- que hace un seguimiento personalizado de los chicos, teniendo en cuenta las necesidades grupales. Pero, más importante aún, estas Escuelas tienen dos vicedirectores, uno académico y otro socioeducativo, cuya tarea es vincular la institución con la familia y el barrio.
La Escuela Secundaria Técnica de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) tiene a medio terminar su Polo Educativo en Ezpeleta, ubicado en República de Francia y Concordia. Tiene tres orientaciones: Técnico en Industrias de Procesos, Técnico en Programación (Informática) y Técnico en Alimentos. Actualmente cuenta con una matrícula de más de 400 alumnos que a diario tienen jornada completa: los estudiantes desayunan, almuerzan y meriendan en la escuela
En el caso de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) se otorga el título de Maestro Mayor de Obras. También ofrece una certificación de Auxiliar en Construcciones luego de aprobar un Ciclo Básico Común de tres años, el cual acredita para todas las escuelas secundarias.
El Establecimiento está ubicado en Ramón Franco y Raquel Español, Wilde. Y cuenta con una matrícula de 150 alumnos, quienes a diario cur-san la doble escolaridad.
Durante la jornada completa, los estudiantes desayunan, almuerzan y meriendan en la escuela. Y dentro de la propuesta educativa se incluye idioma, cultura, deporte y tecnología, además del trabajo en talleres.
Con el crecimiento de la matrícula y las exigencias del trabajo en talleres y laboratorios, el edificio resulta insuficiente a pesar que el Municipio de Avellaneda cedió un espacio en un predio cercano para utilizarse como aulas.
Tanto en la UNDAV como en la UNQ, el Ministerio de Educación de la Nación en el año 2016 envió solamente las partidas presupuestarias para el pago de sueldos al personal docente y no docente, pero no para cubrir los gastos de funcionamiento de la Escuela ni de infraestructura. En este 2017, sólo remitieron las partidas para el pago de sueldos docentes. Los gastos de funcionamiento incluyen el dinero para las viandas que reciben los estudiantes todos los días para desayuno, almuerzo y merienda.
Una situación distinta se vive en la Universidad Nacional Arturo Jauretche de Florencio Varela (UNAJ). Allí, la construcción del edificio educativo sigue parada a la espera que el Ministerio envíe los fondos necesarios para terminar la obra que se realiza en el barrio Villa Brown, en calle San Francisco entre 1420 y 1425.
Según lo informado, desde el Estado nacional no se financia la parte operativa para el funcionamiento de la escuela. Por lo que las autoridades universitarias reclaman que se cumplan los acuerdos refrendados.
Ante esta situación que atraviesan las Escuelas Técnicas Universitarias de la Región muchos buscan alternativas para poder sostener su funcionamiento. En algunos casos se realizaron bonos contribución. En otros kermeses. Todo para juntar fondos y poder sostener -quizás- la única posibilidad que muchos jóvenes de barrios excluidos de la sociedad tienen para comenzar a soñar con un futuro rodeado de esfuerzo y perseverancia.