Ya de cara a la ‘Noche de Locos’, comerciantes trabajan por un Bernal más seguro, manteniendo su cultura e indiosincracia

Se transformó en un clásico de Bernal y de la zona sur: La ‘Noche de Locos’, con sus espectácuilos callejeros, su gente y sus variadas ofertas, regresa el 22 de diciembre.
Como todos los años, los comerciantes del centro bernalense organizan la gran noche de los descuentos. Una verdadera Noche de Locos en la previa de Navidad. Con espectáculos y propuestas culturales en plena 9 de Julio y Belgrano.
Por estos días se mantienen charlas con funcionarios municipales de cara al armado del megaevento. Lo más solicitado por los comerciantes es que la Comuna realice un fuerte control de seguridad, evitando la venta ambulante y la presencia de trapitos.
Según lo explicado desde la organización después de la reunión que mantuvieran con el secretario de Seguridad, Matías Zarco, bajaron algunos hechos de inseguridad tras una fuerte presencia del móvil municipal. “Nos prometió un móvil, y se nota la diferencia”, el afirmaron a El Suburbano.
En tanto, reconocieron la existencia de dos menores de edad que producen desmanes y arrebatos en el microcentro bernalense. Aseguran que ingresan a negocios o restaurantes y arrebatan comida o elementos que se encuentren sobre las mesas. “Son terriblemente maleducados. Los agarraron muchas veces, pero ante un chico de 10 años qué hacemos. Es una situación muy compleja”, explicó.
Pero el enojo se manifiesta fuertemente con los vendedores ambulantes, que en mucho de los casos comercian productos que son exhibidos en locales que pagan sus impuestos, cargas sociales, y más, para poder trabajar.
En muchos casos los ambulantes se apropian de algún banco y hasta tienen filas, explican con furia. En el mientras tanto, hasta que arriban los inspectores municipales, los ilegales vendedores hicieron lo suyo y se retiran con el daño producido.
Otro tema que preocupa y que comienza a visualizarse de noche es el desembarco de trapitos en la zona. En todos los casos dejan en claro que no quieren que Bernal se transforme en lo que es Quilmes, por eso exigen a las autoridades un mayor control en la localidad. Para que mantenga la pertenencia.