«Al mismo ritmo que crecen las acciones ecocidas por parte de empresarios y latifundistas, con tolerancia de diversas áreas del Estado, también crece la lucha ambiental en todo el territorio bonaerense», señalaron los ambientalistas nucleados en RAPU que el martes 22 marcharon a la ciudad de La Plata.
La movilicación fue en formato “autazo-bicicleta”, y pasaron por la Autoridad del Agua (AdA), el OPDS (Organismo para el Desarrollo Sostenible) y la Gobernación de la provincia de Buenos Aires, «haciendo oír los impostergables reclamos de diversos sectores del ambientalismo inmersos en la ciudadanía bonaerense».
Representados por las asambleas territoriales miembros de la Red de Áreas Protegidas Urbanas (RAPU), organización convocante, también se sumaron vecinos contaminadose inundados del Gran Buenos Aires y Gran la Plata, organizaciones socioambientales, y partidos políticos que reivindican la transición ecológica. Hubo tres cuadras de caravana con banderas, megáfonos y mucho color hicieron resonar las calles del gran La Plata, sus vecinas y vecinos recibieron con alegría, sorpresa y mucho apoyo la movida ambiental, mientras se hacían las breves paradas e intervenciones en cada edificio de los organismos para visibilizar las problemáticas actuales.
La parada frente al OPDS fue un punto crítico, ya que allí se concentraron los principales reclamos: «Un organismo protagonista y cómplice por corrupción o inacción de la situación de emergencia ambiental que hoy registra la Provincia, y que debe ser disuelto y refundado, con rango de ministerio, asegurando la participación ciudadana en la formulación y la gestión de Políticas Ambientales.
Este fue el comienzo sin precedentes de un plan de lucha y organización en defensa de los territorios y la biodiversidad. La emergencia ambiental así lo exige», coincidieron todos.
RAPU es una Red de Áreas Protegidas Urbanas que busca la protección por Ley de todas las áreas naturales de la provincia de Buenos Aires y su cuidado efectivo, acondicionamiento y restauración para su disfrute social. Exigen el cese de los desmontes, del extractivismo, de los rellenos y emprendimientos inmobiliarios en humedales, de las rectificaciones de los cauces de ríos y arroyos y de la contaminación industrial.