Luego del corte unitario que realizamos este viernes 29/10, a un año del violento desalojo, el Ministerio de Desarrollo de la Provincia difundió un comunicado en donde menciona varias cuestiones sobre el conflicto y papel cumplido por ellos, pero omite la cuestión central que es la que reabre el conflicto: que el gobierno no está cumpliendo con las propias actas que se firmaron entre diciembre y marzo donde se decía por escrito que se iba a realizar la preadjudicación de los lotes para los vecinos y vecinas a 180 días.

Esas actas que constituyen un documento público con la firma del Ministro Andrés Larroque, al día de hoy están vencidas y aún no tuvimos ningún compromiso serio y por escrito por parte del gobierno que nos de seguridad de que -más allá del vencimiento de los plazos- se va a cumplir con el acuerdo establecido.

En la última reunión del lunes 25/10, gracias a la movilización que hicimos al ministerio logramos que los funcionarios del Gobierno se comprometieran de palabra a firmar nuevas actas de pre adjudicación, en la semana del 8 al 12 de noviembre, pero sin aceptar dejarlo por escrito y sin querer decir cual es el plazo y las condiciones.

Esto no es menor para nuestras familias porque no es la especulación sino la extrema necesidad la que nos empujó a ir a esos terrenos, padeciendo el frío y acoso de las fuerzas de seguridad. Helicópteros sobrevolando a las 5 de la madrugada, hostigando con las luces sofocantes.

Nos encontramos en medio de la pandemia, sin trabajo y sin poder acceder a derechos básicos como es un lugar donde vivir. Y hoy, a un año, seguimos en esta misma situación.

El gobierno podría haber resuelto nuestro reclamo desde el inicio si aplicaba la ley 14449, que obligaba al grupo económico Bellaco a ceder el 10% de los terrenos para vivienda social. Por el contrario, el gobierno de Kicillof y Berni eligió reprimir, priorizando el negocio inmobiliario.

Con el desalojo consumado y luego de la lucha de las familias y las organizaciones logramos que reconozcan nuestro derecho al lote en esas tierras que nos sacaron.

Este año mostramos voluntad de diálogo y hemos asistido a todas las reuniones pactadas para avanzar. Hasta presentamos proyectos para construir el barrio que integraba la totalidad de las familias.

En los anuncios el gobierno no menciona el acta vencida con el compromiso de entrega de lotes. Pero hace una lista de todo lo que dió. Entregó dinero, comida, materiales. Dice que repartieron 50 camas, 2 bidones de agua por familia por año, pero nuestras necesidades son mayores. El gobierno, tampoco ha cumplido con el pago de un subsidio de 30.000 pesos por única vez a todas las familias desalojadas, pese haberse comprometido a hacerlo por escrito. Por otro lado, las mujeres con violencia de género y disidencias no tuvieron solución. En relación a la violencia de género que sufren muchas de nuestras compañeras, pese a que entregamos cartas a la ministra Estela Díaz e hicimos conocida la situación, hasta el momento no hubo seguimientos, ni recursos destinados para resolver las situaciones. Hoy muchas compañeras tuvieron que regresar al lugar dónde se encuentran sus agresores poniendo en riesgo su vida y la de sus hijos.

Las familias de Guernica necesitamos una solución. Estamos peleando porque se cumpla con la entrega de los lotes, por vivienda y trabajo genuino, que es lo que nos corresponde.

El pasado 29/10 dijimos claro ante los medios de comunicación que este conflicto tiene una solución, y está en manos del gobierno: que se firmen inmediatamente nuevas actas de adjudicación de los lotes, con nombre y apellido del destinatario, la ubicación de los mismos y su entrega inmediata. Además, sobre la construcción de viviendas que plantea el gobierno, queremos que conste por escrito la fecha de entrega de las mismas y que sea antes de los dos años mientras dure este gobierno. En este punto hacemos referencia que a través de las organizaciones y las cooperativas podíamos realizar el trabajo generando casas dignas para las familias y trabajo para quienes lleven adelante las obras.

Si el gobierno nos da una respuesta favorable a estos reclamos, el conflicto se resuelve. Como dijimos en estos días, nuestras necesidades son urgentes y graves, no podemos, ni queremos soportar más maltrato con promesas de palabra en medio de tanta necesidad, queremos que cumplan con sus compromisos. Que se termine este conflicto está en sus manos.

De no hacerlo, seguiremos luchando por nuestros derechos, por lo que nos corresponde, y nos veremos obligados y obligadas a volver a coordinar nuevas medidas como la del viernes en el Puente Pueyrredón.

A un año del desalojo. Seguimos en la calle. Queremos tierra para vivir.