(Por Christian Skrilec)El primer dato a observar como inobjetable es que hay interna kirchnerista en Quilmes. Una interna que se manifiesta sin pudores  y que posiblemente no alcancen las Paso (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) ni la voz de Cristina para dirimirla y terminarla.

Siguiendo la dilatada historia de desacuerdos peronistas en el distrito, el kirchnerismo no tuvo la capacidad de cerrar filas tras un candidato que los represente, ni siquiera dividir aguas en dos. Hoy, al menos, sobreviven cinco precandidatos con ambiciones concretas de participar en una contienda electoral.

Obviamente que las posiciones de cada uno en el tablero del poder son diferentes, al igual que su incidencia y capacidad de movimientos. Los nombres en cuestión son los de la diputada nacional Mayra Mendoza; el ex intendente Francisco “Barba” Gutiérrez; el concejal Ángel García; el dirigente Roberto Gaudio; y el representante en el territorio del ex Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, el concejal Matías Festuca.

La diputada Mendoza es quien con las acciones de los últimos días fortaleció su posición en la disputa. Si bien algunos consideran que la candidatura de Mayra será digitada desde las alturas, el escenario nacional todavía difuso y un esquema provincial enrarecido e indefinido, hacen que la digitación esté lejos de efectivizarse.

Mientras tanto, la Diputada se apresta para la interna y se muestra motivada a la pelea electoral, aunque su estrategia es claramente disuasoria. La presencia reciente de Máximo Kirchner en Itatí, la de Cristina Álvarez Rodríguez en la Universidad Nacional de Quilmes, y el apoyo en redes sociales del jefe comunal de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, son inequívocas señales de apoyo.

No hay duda que Mayra encabezará una de las listas locales y que posiblemente cuente con el mejor operador existente dentro de la estructura: Máximo Kirchner. Pero como era de esperarse, eso en Quilmes no alcanza.

Entre otras cosas, porque con la tozudez que lo caracteriza, el ex intendente Francisco Gutiérrez empezó a caminar el distrito como candidato, incluso a pesar de la recomendación de varios de sus ex secretarios de gestión, que consideran que el “Barba” debería buscar otro destino. Pero Gutiérrez está obsesionado con “reivindicar su gestión”, ya que supone que fue demasiado atacado y poco reconocido. A pesar de una imagen negativa persistente, el “Barba” en campaña es cosa seria. Además, está en condiciones de pelear por una lista para la interna, sus ocho años de intendente, la conducción del PJ local y su lugar entre los máximos referentes sindicales del país, le dan un amplio margen de negociación.

Por su parte, el ex ministro Aníbal Fernández, le dice a cualquiera que lo visite en sus oficinas de CABA que tiene la lista para participar de la interna en Quilmes y que su candidato es Matías Festuca. Es cierto que Aníbal no es el de antes. También es cierto que el alto mando kirchnerista no suele participarlo a sus reuniones y que la conducción del PJ bonaerense prefiere perderlo que encontrarlo, pero Fernández sigue teniendo los recursos políticos para garantizarse una participación territorial.

Finalmente llegamos a Ángel García y a Roberto Gaudio, quien en principio parecerían desamparados ante tanta “chapa”. No obstante, continúan su construcción territorial y tejen alianzas para empujar sus respectivas candidaturas. Son conocidas las vinculaciones de Ángel García y Daniel Gurzi con los Mussi y con el ex vicegobernador Gabriel Mariotto, como la sintonía que mantiene Gaudio con el grupo de intendentes de la región como Mariano Cascallares, Fernando Grey y el actual diputado provincial Julio Pereyra.

La interna existe, y va tomando una forma cada vez más compleja. Las alianzas entre estos candidatos son posibles aunque poco probables. Algunas ideas sobrevuelan los mentideros políticos: el llamado ordenador de Cristina; la negociación de cargos a cambio de correrse del territorio; el armado de listas vecinales en caso de exclusión; el todos contra Mayra; las asociaciones forzadas; la multiplicidad de listas; entre otras variables.

Lo que no hay, es unidad. Y una disputa que de no encausarse, sólo favorecerá al oficialismo.

Gracias por leer.