La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) acordó con las cámaras empresariales un aumento salarial del 35,2% en tres tramos para este año. Los más de 185 mil trabajadores de la UOM, cobrarán la primera cuota con los sueldos de abril de un 15% no remunerativo. La segunda cuota de un 10% se percibirá con los sueldos de julio y la tercera con el mismo porcentaje en octubre. A partir de julio el aumento del 15% inicial pasaría a ser remunerativo.

Tras el acuerdo, este medio dialogó con el tesorero de la UOM seccional Quilmes, Berazategui, Florencio Varela, Adrián Pérez, quien no dudó en recordar la debilidad gremial durante el gobierno del ex presidente Mauricio Macri, cuestionó a la dirigencia, y reconoció la situación actual del sector. Tampoco dudó en hablar de los empresarios “inescrupulosos” que hoy ponen en jaque pequeñas industrias en la Región.

1. ¿Cómo ve el acuerdo en paritaria que alcanzó la UOM?

Si lo hablamos en materia entendible de trasladarle a los trabajadores, viene con las complejidades de los años anteriores, con sumas no remunerativas, con porcentajes que se juntan y después se hacen remunerativos, con esta complejidad que para algunos no tiene razón de ser. Es preferible que sea un porcentaje menor en menos tramos que sea un porcentaje que tenga tres o cuatro puntos más que después se licua, y más en este tiempo de tanta incertidumbre con la inflación.

2. ¿Está conforme con el incremento, o la cúpula nacional se quedó corto?

El porcentaje que la UOM ha conseguido, si uno lo prorratea en los 12 meses, va a estar aproximadamente -a menos que la cláusula de revisión diga otra cosa y genere algunos otros puntos de los que se ha firmado- casi en lo que el gobierno solicitó que se firme. No es que se cobra el 35 por ciento ahora, lo estás cobrando en manera efectiva el 35% remunerativamente como era habitual antes de esta nueva modalidad, recién dos meses antes que transcurra el año calendario de esta paritaria. A mí creo que en esta circunstancia sería un hipócrita en decir que podríamos haber aspirado a mucho más.

Yo comparto lo que los compañeros de base, los delegados de toda la seccional, transmiten: Acá la UOM durante los cuatro años del macrismo, no sé si dio concesiones, pero no se opuso -como así tampoco la CGT lo hizo- a un gobierno que claramente estaba en contra de los trabajadores y de los que más necesitaban. Eso en los salarios de los Metalúrgicos llevó a una pérdida de poder adquisitivo enorme y año tras año fuimos perdiendo. Ahora estando en pandemia no podemos exigir –con trabajadores que no pueden ir a trabajar porque son de riesgo, sacar una paritaria cuando no se la sacamos al macrismo que nos ponía el pie encima y quería flexibilizar los convenios de trabajo y fue contra los jubilados. Creo que hoy no sé si está bien, o mal, cuestiono los cuatro años del macrismo que perdimos de manera continua salario contra la inflación. Como ejemplo en el primer año de Macri perdimos más de 16 puntos.

3. ¿Con este acuerdo, qué le transmite a los agremiados que usted representa?

La UOM tiene una particularidad hoy, que si se quiere se divide en tres clases de trabajadores: Las empresas grandes son aproximadamente entre un 5 y un 7 por ciento; las medianas que están entre el 10 al 15 por ciento (PyMES de 100 personas aproximadamente); y el resto son PyMES o MicroPyMES, en las que hay 50, 30, 20 trabajadores. Muchos de 10 y de 5. Esa es la realidad que no es heterogénea de nuestra querida Unión Obrera Metalúrgica, en donde muchas de esas empresas no tienen representación gremial. Los compañeros a lo único que pueden aspirar es al acuerdo que la UOM le deja año a año. Hoy la gran mayoría de los trabajadores –y por no decir todo nuestro convenio- si no tenés una voz interna están todos bajo la línea de pobreza. Es una realidad innegable, y no es ir contra nadie. La realidad de nuestros compañeros es dificilísima en estos momentos, es muy compleja la que viven día a día, y con un empresariado alimenticio que nunca acompañó a ningún gobierno. Su patria es su tranquera. Su patria es su empresa. No les les interesa el resto de los argentinos, por eso es que los hago parte de los problemas de todos los argentinos.

4. ¿A partir de ahora cómo sigue puertas adentro la UOM?

Puedo hablar de la realidad de la seccional a la que pertenezco. Cuando hablamos de la UOM cada seccional tiene su particularidad a la que uno le debe respeto y en la cual, por una cuestión histórica, uno no se mete. En nuestra seccional, por lo menos, hay hacia el directivo un desencanto porque son muchos años de conducción del mismo proyecto dentro de nuestro distrito y los trabajadores no entienden si estamos bien o mal atravesando una pandemia, sino que se acuerdan de todos los años de lo que ven. En las PyMES pequeñas o las micro, sus trabajadores ven que su realidad en los últimos seis o siete años ha empeorado de manera muy crítica. Y se lo reclaman a uno, el dirigente más cercano que quiere que se lleve su voz. Somos muchísimos los delegados, y gracias a Dios muchos hablan. Y uno tiene que tener la capacidad de aceptar los reclamos de los trabajadores. Tengo la esperanza que algún día se reforme algo de lo que es el sindicalismo de nuestro país. A mí me enseñaron en nuestra seccional –que hoy no se cumple- que los dirigentes cuando tienen edad de jubilarse se van como un trabajador que se retira de su empresa. Eso es una materia pendiente dentro de nuestra seccional y creo que de la dirigencia en general de la Argentina. No me importa la continuidad de mandato, pero que se quede hasta la edad de retiro. Si no hay recambio queda en el caudillismo.

5. Cambiando de tema, cómo se encuentra el trabajo de las metalúrgicas de la Región? ¿Hay cierres de empresas?

Tenemos lamentablemente dos empresas en problemas. Una es la Empresa Sempere con compañeros cercanos a la edad jubilatoria, donde todos los compañeros de nuestra querida seccional acudimos a su ayuda. Y otra es Aceros Ortega, que la verdad uno ayuda por los trabajadores. Su empresario estuvo muchísimos años sin aportar a la Organización, con sus trabajadores en negro, y a veces –sin querer- con la necesidad se hacen cómplices de este tipo de empresarios inescrupulosos que manejan las empresas para su beneficio y en detrimento de todos. Después nuestros trabajadores nos hacen el reclamo de una mejor obra social y tenemos cientos de empresarios inescrupulosos diseminados por toda la República Argentina que nos hacen un agujero negro y la prestación se la tenemos que dar. Muchos de ellos por más de 20 años evadieron al fisco y a sus organizaciones sindicales. Queremos una Argentina seria. Y es entre todos.