Allanamiento por lavado de activos y evasión agravada en la ciudad de Bolívar que otra vez golpea al presidente de la Cámara Baja. Manuel Mosca, y esposo de la dirigente PRO, Gladys González.

En los pasillos de la Cámara de Diputados de la Provincia solo se habla de un tema, fuera del ámbito estrictamente lesgislativo: El allanamiento de la Policía Federal ordenado por el Juez Federal N° 1 de Azul en la causa que se investiga lavado de activos y evasión impositiva en tierras del presidente, Manuel Mosca.

Algunos se sorprendieron con la noticia que sacudió esa tranquila ciudad bonaerense. Muchos sabían del tema. Lo cierto es que numerosos efectivos de la Policía Federal Argentina allanaron la Cámara Comercial de Bolívar, el estudio de Mosca & Asociados, un buffet de abogados, y viviendas particulares.

Varios fueron los opositores a Cambiemos que buscaron imponer la noticia publicada por el diario bolivarense La Mañana. Mientras que muchos oficialistas se hacían los desentendidos sobre la relación familiar de uno de los allanados con el titular del cuerpo, el bolivarense Mosca.

“Los procedimientos fueron llevados a cabo por efectivos de la Policía Federal Argentina que, en varios móviles y movilizando una gran cantidad de personas, llegaron a esta ciudad procedente de la Capital Federal”, señalaron. Asimismo, detallaba que en la Cámara Comercial tuvo como objetivo la verificación de cajas de seguridad, que podrían contener valores y/o documentación relevante para la causa que se investiga.

Con esto, en muchos pasillos de la Legislatura Bonaerense comenzaron a tejerse numerosas especulaciones a la espera de los resultados preliminares de los allanamientos, y saber cómo sigue la investigación, y cuáles serán las repercusiones de la causa que el Tribunal Federal lleva adelante.

Apenas aterrizado de Londres, donde fue de “gira legislativa” con el dinero de los bonaerenses, también apuntado por esto, Mosca sumó otro dolor de cabeza de cara al futuro.