Desde hace tiempo existe, pero en los últimas semanas se ha incrementado el malestar en empresarios y dueños de bares y boliches bailables de la ciudad, muchos de ellos históricos, que sienten “una persecución desmedida y muchas veces sin argumentos, con la factible pérdida de fuentes laborales que ello implica”, según le manifestaron a este medio.

Ya ha habido varias reuniones entre los empresarios  duelos de bares, y piden reuniones con algún funcionario quilmeño que “conozca lo que es la nocturnidad de Quilmes, y que no vengan de otros distritos a enseñarnos como vivir acá”. Asimismo, detallaron “que hay trámites iniciados hace tiempo que son demorados sin ninguna respuesta, por lo que somos multados por la Provincia en varios trámites que ya hicimos hace rato y que no nos dan los papeles, como el caso del REBA”.

Al comienzo de gestión se  trató, de alguna manera, de llevar a cabo un corredor para este tipo de atracciones nocturnas en la avenida Calchaquí en el oeste de la ciudad, donde se ha trasladado gran parte de la población adolescente quilmeña y de otros distritos (incluso dieron a conocer en las redes mensajes pidiendo menos persecuciones -ver fotos de nota-). Esto ocurrió el primer tiempo, pero luego intentaron recortar eso con diferentes y amplificados operativos.

Malestar en jóvenes empiezan a verse en las redes

“Esto sumado -añadieron dos de los empresarios consultados- al malestar en los adolescentes, que también sienten que los están sacando de su ciudad cuando sólo quieren divertirse sanamente acá en Quilmes y con sus conocidos, y no estar dando vueltas por cualquier lado”.

Señalan que la molestia empieza a repercutir fuertemente en sus números, por lo que en algunos casos ya han empezado a realizar recortes laborales.