A través de un comunicado, el Foro Regional en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente denuncia los avances y la destrucción que generan los barrios privados en la costa de Hudson. Construcciones que eliminaron el bosque y sus humedales.

“La costa es de los barrios cerrados y lo poco que quedaba de bosque y humedales, sufre un nuevo avance de las topadoras. Los fanáticos del cemento y la especulación inmobiliaria coparon nuestra costa con el aval del Municipio, el flamante Ministerio de Ambiente y la Justicia y hoy siguen avanzando incluso sin respetar los pocos dictados judiciales que benefician a los vecinos”, expresa el comunicado.

Al repasar la situación desde el año 2006 a la fecha, indican:

- Las obras en el barrio Elcano, último tramo del emprendimiento Pueblos del Plata, avanzan a un ritmo increíble, el movimiento de suelo y relleno del predio es utilizando una cantidad de maquinarias que nunca se había visto. El decreto municipal que detuvo y prohibía la obra quedó en el pasado y el Ministerio de Ambiente de la provincia les dio vía libre, a pesar de que no cuenta con un procedimiento de impacto de evaluación ambiental legítimo, pues se aprobó la declaración de impacto ambiental sin la información y participación ciudadana previa.

- Se empezó a publicitar la reanudación de las obras de Hudson Lagoon, con cambio de nombre y emprendedor inmobiliario (que ahora es Achaval). Proyecto que no está de más recordar fue autorizado por las autoridades municipales y provinciales sin cumplir con la presentación previa de Estudio de Impacto ambiental ni de consulta popular. Este proyecto avanza para terminar de destruir el principal valle de inundación de la región. Y sin dudarlo el primer paso para avanzar luego sobre la Selva Marginal, componente de la Reserva de Biosfera Parque Pereyra, atacada desde distintos sectores.

- Del otro lado del Arroyo Negro, en lo que era Puerto Trinidad y hoy se hace llamar Puerto Nizuc, la sentencia de la Cámara de Apelaciones que hizo lugar a nuestro pedido de medida cautelar para que se detenga la obra en Puerto Nizuc y que solicita la remediación de los bosques nativos y humedales afectados por la misma fue apelada por los actuales titulares de Puerto Nizuc/Puerto Bellini/Marinas del Plata, medida cautelar que había sido rechazada inicialmente por el Juez Hugo Guarnieri, apelando a argumentos dictados por las empresas.

“La sentencia de la Cámara de Apelaciones consideró verosímil nuestro planteo y argumentó que no es posible aprobar un proyecto de obras como el mega emprendimiento inmobiliario “Puerto Trinidad” sin que se haya aprobado una Declaración de Impacto Ambiental y sin información previa y participación ciudadana”, explicaron.

Y agregaron: “Por supuesto la empresa al frente de Puerto Nizuc apeló la decisión de la Cámara para que se levante la cautelar y poder avanzar con las obras. Los argumentos de la empresa son un chiste malo: quieren demostrar que el proyecto actual (Puerto Nizuc) es el mismo que el anterior Puerto Trinidad cuando toda la documentación y una simple recorrida por el predio demuestran lo contrario. La empresa llega al colmo de afirmar que la publicidad de venta de los terrenos es suficiente información pública para la sociedad y también pretende tomar como válida para su proyecto la Audiencia Pública convocada hace casi 7 años que refería al Camino y murallón Costero. Así como también utilizar entre sus argumentos un decreto municipal del año 2021 que no cumplió con la Audiencia Pública”.

“El juez Guarnieri hace lugar a las mentiras de la empresa y en tiempo récord ordena el levantamiento de la cautelar, desoyendo a la Cámara de Apelaciones que había hecho lugar a la misma.”

“Sin dudas el Juez Guarnieri es un caradura al servicio de los intereses de los poderosos. Como también es una vergüenza el silencio de que quienes se llaman representantes del pueblo tanto el Intendente Municipal como la Ministro de Medio Ambiente de la provincia. “

Al finalizar, aseguraron que “la biodiversidad ribereña en la costa de Hudson está en una situación final, el murallón y camino costero cumple la función para el que se intentó construirlos (frenar el contacto del rio con el bosque y valle de inundación), los emprendedores inmobiliarios avanzan con la complicidad de parte de la Justicia y las autoridades municipales, provinciales y en el Consejo deliberante la llamada oposición política se suman con su silencio y deja que el negocio avance”.

Y se preguntan: “¿Hasta cuándo los vecinos y organizaciones sociales y políticas de carácter popular van a dejar que esto suceda?

En la ribera de Hudson casi se le está acabando el negocio, sin dudas ahora viene por toda la ribera. El desastre ambiental cometido en la calle 14 entre la 172 y el río es una muestra de ello. También con el silencio cómplice de las autoridades que aún no respondieron a nuestros reclamos.”