Garro, Grindetti, Amendolaggine y Valenzuela

Garro, Grindetti, Amendolaggine y Valenzuela

Julián Amendolaggine es el último candidato del PRO en Berazategui en el 2019, y probablemente sea quien encabece la lista de Juntos por el Cambio en el distrito gobernado por los Mussi desde hace años. Joven, contador, y volcado a la arena política de la mano de Mauricio Macri, allá por el 2017, confía en poder dar el difícil batacazo, ” ofreciendo una alternativa a 30 años de lo mismo”, como dice sobre el poder en Berazategui.

– ¿Cómo ves las nuevas  decisiones  dentro de Juntos por el Cambio, con Vidal jugando en CABA, con Bullrich bajándose, y con el aterrizaje de Santilli en la Provincia? ¿Cómo te ubicas vos en todo este contexto?

– Las decisiones de este fin de semana fueron auspiciosas. Tanto Patricia como Horacio dieron muestra de responsabilidad al ponerse de acuerdo en mostrar una oferta electoral para la ciudad que sea con el PRO unificado.

En la Provincia también se vieron señales de que se está intentando ir por ese camino. Decisiones como las de Manes le aportan a la política. No habíamos tenido la oportunidad de que se sumara en 2017, pero por supuesto que suma. Lo que sería ideal es que se llegue a un entendimiento para que en la Provincia haya una oferta unificada. Más allá de que las PASO son un instrumento muy válido, lo que necesitamos en este momento es centrar la discusión en el modelo de país que queremos, no en diferencias de matices. Creo que todavía hay espacio para trabajar en un gran acuerdo opositor.

En ese esquema estamos trabajando con los intendentes, Néstor (Grindetti), Julio (Garro), y Diego (Valenzuela) para el proyecto presidencial de Horacio; y junto a muchos otros dirigentes que están construyendo en la Provincia de Buenos Aires, y uno de ellos es Diego Santilli, quien tiene una popularidad producto del manejo de la pandemia en la Ciudad junto a Horacio que naturalmente lo pone en una posición destacada, es uno de los que sin duda podría encabezar, tiene ganas de hacerlo y nosotros lo acompañamos, pero todavía hay tiempo para una definición y la prioridad ahora es trabajar todos juntos.

– ¿Son inevitables las PASO?

– Las PASO no son inevitables, y de hecho no son malas. Sólo creo que en este momento de la Argentina la discusión electoral tiene que pasar por otro lado. Hay muchos que están en esa misma postura. Los tres intendentes con los que trabajo de cerca están abocados a eso, a tratar de lograr consensos. En ese esquema, seguramente todos vamos a tener que hacer algún esfuerzo, resignar algo de lo que a priori nos parecía lo ideal, en pos de lograr convencer a otros. Pero creo que es lo importante, trabajar toda la campaña representando ideas y valores que compartimos, proponer una alternativa de país.

– ¿Vas a encabezar la boleta local?

–  Como suelo decir cada vez que me reúno con los vecinos de Berazategui, somos muchos los que trabajamos en un proyecto de cara al 2023 que implica ofrecer una alternativa a 30 años de lo mismo, una alternativa para mejorar Berazategui. Creo que para poder mejorar la realidad de nuestros vecinos hay que trabajar desde adentro, y eso hoy significa representarlos desde el Concejo Deliberante, influir en las decisiones que se toman, muchas veces inconsultas, formar un equipo. Eso quiere decir que voy a ser candidato, pero el foco no está puesto solamente en una candidatura.

– ¿Cómo tomaste el hecho que Mussi te haya incluido en su carta al vecino de Plátanos, como el Principal armador anti-cárcel?

– La decisión del intendente de tomarme como responsable del repudio de los vecinos de Plátanos por el proyecto de la alcaidía me sorprendió bastante. Entiendo que es producto de que lo que hicieron se les fue de las manos. No debatieron el proyecto en comisiones, intentaron que pase desapercibido, y lo votaron sobre tablas. No hicieron audiencias públicas, y por lo que se sabe tampoco estudios de impacto socio ambiental, porque en ningún lado circularon.

La verdad es que una decisión con tanto impacto para un barrio se podría haber manejado de otro modo, y eso es lo que reclaman los vecinos, además de la relocalización del proyecto, que en la práctica les parece una cárcel. La parte de señalar a dirigente por acompañar a los vecinos, me parece que no suma a tener una sociedad con más diálogo, es querer tapar el sol con las manos.

– ¿De qué se le habla al vecino de Berazategui después de años de varias gestiones mussistas exitosas en lo electoral?

– Nosotros hablamos de ideas que le cambien la vida al vecino, su cotidiana. Así como acompañamos el reclamo por la ubicación de la alcaidía, también decimos que seguimos sin tener agua potable en cada una de las canillas que abren los vecinos de Berazategui, o qué los vecinos se sienten inseguros y el municipio no toma medidas para contener esta situación.

Obviamente también charlamos de políticas y valores. Más allá de ser un gobierno municipal, esta administración sigue siendo funcional al Kirchnerismo. Cuando charlamos con los vecinos hablamos de un proyecto de país que incluye valores y futuro. Charlar, estar cerca, mano a mano con ellos es lo más importante.

– ¿Cuáles son los dos o tres principales proyectos que tenes como bandera?

– Desde nuestro lugar, en lo que creemos que debemos enfocarnos en Berazategui es la seguridad, y las oportunidades que debemos darle a nuestros vecinos.

Hay que invertir en comprar tecnología, hay 15 o 20 años de atraso en esa agenda. Comprar cámaras, pero también lectores de patentes, botones anti pánicos, alarmas vecinales, todos estos avances tecnológicos hacen de una ciudad mucho más segura. Pero también es imperioso la necesidad de tener una patrulla municipal que pueda disuadir los actos delictivos, así como de un centro de monitoreo eficiente, que no sea 4 o 5 monitores en una pieza.

Por otro lado, en términos de oportunidades, esto significa que los más jóvenes tengan trabajo en Berazategui y progresen en nuestro municipio. Hay que construir un mejor Berazategui desde la cultura del esfuerzo, algo que se fue perdiendo cuando se perdieron las oportunidades.

Obvio que hay mucho por hacer para que los vecinos puedan disfrutar de la ciudad, que se sientan orgullosos del espacio público y la costa que tenemos, pero también hay que mejorar la infraestructura básica: asegurar que todos abran la canilla y salga agua que puedan tomar y que los barrios en los que faltan cloacas o asfalto no dejen de estar postergados. Hay que cerrar esa brecha, que es la que no nos deja progresar.