Por primera vez en la historia, el pueblo de Quilmes tendrá una intendenta. Luego de años de discriminación y restricciones a las mujeres, Mayra Mendoza será la máxima autoridad municipal

Si bien la primera Municipalidad de Quilmes se constituyó el 27 de enero de 1856, recién en 1891 los intendentes comenzaron a ser elegidos por los municipales (concejales). El sistema fue reformado en el XX, de manera que las máximas autoridades fueron votadas de forma directa (salvo las elecciones del 63).
En ese marco, no fue extraño que hasta la década del cincuenta, no hubiera mujeres en cargos electivos, de hecho, ni siquiera podían votar.
La excepción fue Julieta Lantieri – quién vivió en Berazategui entre 1920 y 1932-, y que no solo fue la primera en presentarse en una elección como votante, en 1911 (tras lograr inscribirse en el padrón), sino que en 1920, fue candidata a diputada.
Aquella osadía fue un hecho extraordinario, y la ley Saenz Peña (1912) no corrigió la injusticia: los votantes debían figurar en el padrón confeccionado para el servicio militar.
Sin dudas, la ciudadanía, era una cuestión de género y la discriminación abarcaba derechos políticos y laborales.
En 1921, el intendente Agustín Rocca decidió incorporar como empleada municipal a María B. de Poladura (en la mención periodística, ni siquiera figura su apellido) su marido había muerto y debía mantener cuatro hijos.
Al respecto, cuenta Juan B. Bacigalup (1952) que a partir de 1944 se produjo una apertura, siempre minoritaria, a trabajadoras administrativas.
El 11 de noviembre de 1951 las mujeres pudieron votar por primera vez. La ley sancionada durante un gobierno peronista (1947) no tuvo en Quilmes eco partidario en cuanto a candidaturas femeninas. Las listas continuaban monopolizadas por los hombres.
Por aquellos años, el peronismo que arrasaba electoralmente, no ofrecía representación femenina en sus listas. Recién en 1973 (con posterioridad a la proscripción) llevará a María Nacha Scachi y Eve Gianni, que ingresaron luego del triunfo del 11 de marzo (entraron, de manera desproporcionada, 14 hombres también)
Se podría mencionar el caso de la senadora Juana Larrauri como supuesto ejemplo de la representación quilmeña en listas legislativas nacionales. Pero sería erróneo: Larrauri, si bien vivió en Ezpeleta, resultó electa por la provincia de Entre Ríos.
Con referencia a las elecciones del 51, Matilde Molina rompió la tradición yendo como candidata local legislativa por el Partido Socialista.
Pero sin lugar a dudas, el hecho inédito del siglo XX lo representó el ingreso, el 2 de mayo del 55, por el radicalismo, de Avelina Huisi de Seguí, como la primera concejala de Quilmes (las elecciones se habían llevado adelante el 25 de abril del 54).
Casi 100 años de la incorporación de una trabajadora en la Municipalidad, y más de 50 de que asumiera la primera representante legislativa en el municipio, Quilmes tiene una intendenta mujer. El triunfo electoral de Mayra Mendoza rompió una injusticia histórica.

Jorge Márquez