Anoche intendentes de la populosa provincia de Buenos Aires del Frente de Todos, el gobernador Axel Kicillof y el ministro de Desarrollo Social Juan Zabaleta, compartieron un asado en la residencia de Olivos con el presidente Alberto Fernández. Encuentro en el que no dudaron en mostrar sus fuerzas de la elección General del pasado domingo, y no obviaron explicarle a Fernández el porqué de dar marcha atrás con la sanción que se produjo en en agosto de 2016 de la ley que modificó la Ley Orgánica Municipal y que limita a dos períodos consecutivos como máximo los mandatos de los jefes comunales. 

En diciembre del 2023, unos 100 intendentes deberán abandonar sus intenciones si no hay una modificación de la normativa que fue aprobada cuando había amor entre Sergio Massa y María Eugenia Vidal. Intendentes que ahora aglutinan fuerzas para quedarse en sus puestos, y el Gobierno está dispuesto a evaluar esa alternativa. “Es algo que están trabajando los intendentes, el Gobierno escucha y va a escuchar y en algún momento se va a tomar alguna decisión”, reconoció en la conferencia de prensa que brindó esta mañana, la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti.