Acompañado por el lomense Martín Insaurralde y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador Axel Kicillof salió con los botines de punta contra la oposición en un acto de entregas de 10 mil tablets en Lomas de Zamora.

Todo parece que la campaña electoral comenzó, y sin dudar Kicillof envió un mensaje a la oposición y pidió a los que “no tienen responsabilidad de Gobierno” que “ayuden o la corten un poquito”, a la vez que reclamó que dejen de “bombear odio” en un contexto de pandemia.

En tanto, Cristina llamó a la dirigencia a “discutir en serio a través de propuestas y de políticas”, especialmente a los responsables de la deuda con el FMI, pidió tener “en claro que la política es representar intereses de las grandes mayorías nacionales” y pronosticó que el país va a “salir” de la pandemia de coronavirus y las dificultades que generó en el entramado social, sanitario y laboral.

“Hoy estamos en condiciones los argentinos y argentinas de poder sopesar las políticas que nos han dado resultado, más allá de la afinidad partidaria. Creo que en el 2015 éramos más felices. teníamos expectativas. no teníamos este endeudamiento feroz que constituye una restricción tremenda, sin precedentes”, dijo la expresidenta.

Tras hacer un repaso de su gestión en comparación con la de Mauricio Macri, reivindicó el plan Conectar Igualdad, lanzado durante su administración, que se trató de “una verdadera revolución”, ya que fue en algunos casos el primer acercamiento a una computadora de los alumnos y alumnas y de las familias en todo el país.

En ese sentido, la vicepresidenta advirtió que “si hubiéramos continuado con el plan Conectar Igualdad, qué diferente hubiese sido el problema de las clases presenciales”, porque “hubiera habido todo un ejercicio de conectividad”.