Será vital para el el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. La obra está paralizada y el gobierno busca activarla cuanto antes

Es una obra clave para el saneamiento del Riachuelo. Está frenada y el gobierno busca acelerar su concreción para que la comience a funcionar la planta de pretratamiento de Dock Sud.
El Gobierno nacional salió al ruedo a marcar la cancha en una obra trascendental. Detectó que la gestión de Mauricio Macri dejó en un 19 por ciento la ejecución de la planta de tratamiento del Riachuelo. Construcción que es esencial para el saneamiento de la Cuenca, ya que bombeará los afluentes cloacales que ingresarán desde una gran cañería, y realizará trabajos de tratamiento como desarenización y desengrasamiento y volver a bombearla por otro túnel que liberará la corriente en el Río de la Plata.
La Planta forma parte del Sistema Riachuelo. Obra que integra el Colector Margen Izquierda, terminada en un 70 por ciento sobre un total de 40 kilómetros y que cuenta con financiamiento del Banco Mundial.
El Sistema Riachuelo permitirá mejorar la prestación del servicio a más de 4.3 millones de personas y, en un futuro, incorporar a 1.5 millones de vecinos a la red de cloacas. Consiste en una gran ampliación del sistema troncal de cloacas en el área metropolitana de Buenos Aires. Esta obra va a permitir solucionar integralmente la capacidad de transporte de desagües cloacales en el área metropolitana, lo que ayudará a optimizar la calidad del servicio y evitar la contaminación del Riachuelo por efluentes cloacales.
La finalización de la obra es clave para el postergado saneamiento del Riachuelo, ordenado por el fallo Mendoza que la Corte Suprema emitió en 2008.
La Corte Suprema determinó que la Nación, la Provincia y la Ciudad son los responsables de sanear el Riachuelo y orgánicamente integran ACUMAR. Los intendentes son una parte clave, porque las empresas que operan en la Cuenca se radican en los 14 municipios: Lanús, Avellaneda, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, La Matanza, Ezeiza, Cañuelas, Almirante Brown, Morón, Merlo, Marcos Paz, Presidente Perón, San Vicente y General Las Heras.
Las empresas contaminantes serían más de mil, y nunca dejaron de funcionar pese a las campañas y numerosos trabajos impulsados.
“Hay que hacer una fuerte inversión, porque todos estos años estuvo ralentizada. Esta obra no solo es para los que estamos sino para los que vendrán, ya que es intergeneracional. Es importante el impacto social con financiamiento del Estado e internacional, un ejemplo en el mundo”, explicó la presidente de AySA, Malena Galmarini durante su recorrida que realizó semanas atrás por las obras.