A mayores controles sociales, las empresas de telefonía celular mimetizan cada vez más sus controvertidas antenas para evitar el escrache de los vecinos. Su metodología y variantes utilizadas en el Conurbano son perseguidas desde muchos ámbitos. 

Tal es el rechazo de la comunidad a la instalación de antenas de telefonía celular a metros de sus casas que las compañías telefónicas optaron por camuflar los artefactos para seguir con un servicio promedio y sin conflictos con la comunidad o sus propios usuarios. 

Sin grandes estructuras, las telefónicas encontraron en el avance de la tecnología el camuflaje perfecto para los controvertidos artefactos. Antenas que son ubicadas estratégicamente en grandes cartelerías publicitarias, alumbrado público, semáforos, terrazas de edificios, en tanques de viviendas o establecimientos del estado. 

En las imágenes publicadas se puede ver algunos casos de lo que sucede en cualquier ciudad del conurbano bonaerense. Camuflaje que le evitó un gran dolor de cabeza a las compañías: la clausura de sus tecnologías y la caída del servicio. 

Con esta nueva modalidad, y al estar mimetizadas con el entorno, las em-presas de telefonía celular encontraron un mecanismo que evita las clau-suras y los fuertes reclamos vecinales contra la instalación de sus antenas. 

Al no estar bien escondidas, un caso comenzó a generar un fuerte cuestionamiento horas atrás, fue el de un grupo de vecinos de Juan El Bueno que comprobó que en el corazón del barrio, sobre un tanque de agua del lugar, se han colocado un grupo de antenas de telefonía celular (ver nota aparte).  

Con esta mimetización, las empresas logran la instalación de las controvertidas antenas de telefonía celular sin grandes cuestionamientos.