Ayer recibimos en la Comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia al ministro Julio Alak, que nos presentó un anteproyecto para construir nuevos establecimientos penitenciarios dentro del conurbano bonaerense.
En el anteproyecto, que no fue puesto a debate ya que la reunión era solamente “informativa”, se destacan dos expropiaciones de tierras para la construcción de una o dos unidades penitenciarias (algo que no se aclara en el proyecto) con 1000 plazas en el área de la ribera de Quilmes. El ministro Alak confirmo que fue la intendenta Mayra Mendoza quién eligió el lugar durante el fin de semana pasado.
En primer lugar, resulta totalmente inadecuado que se proponga construir cualquier tipo de establecimiento penitenciario en una zona de gran potencial para el desarrollo de Quilmes.
La Ribera es un área de recreación para los vecinos. Construir un establecimiento penitenciario en la zona es poco estratégico en términos de desarrollo social, económico y urbanístico. ¿Sabrá esto la intendenta a la hora de querer transformar nuestra área costera en un polo carcelario?
La elección del lugar no solo es contraria a los deseos de todos los vecinos de Quilmes de mantener a la ribera como lugar de recreación, sino que además contradice a las recomendaciones de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC) y a las “Reglas Mandela” sobre el tratamiento de los reclusos, donde se recomienda expresamente que los establecimientos carcelarios no se instalen en zonas potencialmente inundables.
Ante estas graves inconsistencias del anteproyecto, mi pregunta es: ¿no es crucial que este tipo de decisiones centrales para el futuro de nuestra ciudad sean debatidas por todos los actores de la sociedad, escuchando también la opinión de las asociaciones de víctimas del delito, que no son tenidas en cuenta a la hora de proyectar políticas criminales?
El ministro comentó sobre la teoría de Not In My Back Yard (No Detrás de Mi Casa) que habla sobre la reacción negativa de la ciudadanía ante ciertas intervenciones del Estado que modifican su entorno más cercano. El ministro puso como ejemplo el del relleno sanitario. Usando la misma teoría para el proyecto en análisis: ¿no es necesario contar con el aval de los vecinos?
Desde nuestro lugar como oposición, siendo responsables en nuestras críticas y constructivos en nuestras propuestas, le solicitamos al ministro Alak que conforme nuevamente la mesa de diálogo que exige la ley vigente de Mapa Judicial. Mientras que, en Quilmes, le pedimos a la intendenta que tome como ejemplo el trabajo realizado en la propuesta de la Ciudad Judicial, convocando a todos los actores – el poder judicial, el ministerio público, el colegio de abogados, la Universidad Nacional de Quilmes y a todos los sectores políticos, – para conseguir el consenso necesario para llevar adelante una reforma de semejante envergadura.