Luego de tres años de éxito, el Gobierno de Mauricio Macri empieza a despedirse de un emblema de campaña: Los Timbreos. Iniciativa que buscó el cara a cara con los vecinos y que semanas atrás tuvo que ser suspendido por la fuerte crisis económica y el malestar social que ella generó.
En medio de las turbulencias económicas, la crisis financiera y social, Cambiemos optó por recluirse y dejar de tocar timbre para charlar con vecinos de cara a una elección. Situación por la que desde el macrismo se busca otra alternativa de campaña para sumar adeptos a sus propuestas de cara al 2019.
Pese de haber sido un emblema de campaña, los timbreos realizados estaban premeditados y muy bien estudiados por la conducción. Sus funcionarios iban a lugares puntuales, de clase media-media alta, donde sabían que no iban a ser increpados o mal tratados por algún vecino enojado u oportunista. Hecho que con esta situación económica y el fuerte malestar en la comunidad por la inflación, y los reiterados aumentos de tarifa, hacen que ya no sean aptos para marcar la diferencia.
Los consultados afirman que por ahora esperan órdenes de arriba para saber cómo continuar de cara al 2019.