Así como hay fiestas al margen de la normativa de distanciamiento obligatorio, parece que en Quilmes también hay reuniones de consorcio de esas características. La administración convocó para el 21 de diciembre a una asamblea presencial en el SUM de un edificio ubicado en Garibaldi y Alvear. Son más de 50 copropietarios convocados, cuando el decreto 956/20 limita las reuniones a 20. Convocar sólo a algunos en forma presencial y al resto en forma telemática, sería discriminatorio. Los curioso es que quienes llaman a la reunión son un contador y una abogada, que debe-rían tener en claro la normativa vigente. La situación se agrava porque la mayoría de los consorcistas son mayores de 60, 70 y hasta 80 años. Hay vecinos que ya están ocupados en notificar la situación al área Legal del Municipio y la Unidad de Fiscalización.