A través de una carta dirigida a la comunidad educativa del Instituto Monseñor Esandi, Salesianos Don Bosco, informa el el estado de situación sanitaria y organizacional del secundario.

Texto Completo

Bernal, 8 de octubre de 2021

 A la comunidad educativo pastoral

del Instituto Mons. Esandi

Queridas familias, estudiantes y docentes:

Ante la inquietud de nuestra comunidad del Esandi y de la obra en general me acerco a informarles el estado de situación sanitaria y organizacional de nuestro secundario.

Desde la última semana de septiembre (como surge de la comunicación a la Inspección de DIEGEP del día 2 de octubre) hasta el día de ayer (comunicación a DIEGEP del día 7) las familias notificaron a la escuela 15 situaciones sospechosas o confirmadas de estudiantes, de las cuales 8 fueron casos positivos sin síntomas previos, 4 positivos con síntomas previos y 3 con síntomas compatibles con covid que luego resultaron negativos. Estamos

hablando de un universo de 668 alumnos en el nivel.

En todos los casos la escuela suspendió las clases presenciales de los cursos respectivos, ya sea por la detección de síntomas, o por los resultados positivos de los test cuando no se manifestaron síntomas previos. Varias familias hicieron llegar la información en horarios de la tarde o de la noche (en diversos días) e inmediatamente se suspendió la presencialidad de los cursos respectivos ya desde el día siguiente a dicha comunicación.

Los cursos implicados son 8 y son los que tuvieron suspensión de la presencialidad. De estos, 2 la retomaron o retomarán el martes ya que en ellos cursan los/las tres estudiantes con resultados del test no positivo. El resto lo hará una vez cumplidos los 10 días desde el comienzo de su suspensión. Es de notar que, de los 8 cursos, en 6 se trató de sólo un/a estudiante por curso.

Como tenemos grupos numerosos, fácilmente se llega a tener una gran cantidad de alumnos que preventiva y temporalmente retoman la virtualidad de sus clases. Es así que en el punto máximo hemos llegado a tener alrededor de 250 estudiantes con clases virtuales.

A los 15 estudiantes hay que sumar dos educadores que también dieron positivo y que, unos días antes de los resultados, habían sido aislados preventivamente a partir de síntomas menores pero compatibles con covid. Ambos con la vacunación de covid completa desde hace más de 15 días.

El equipo de conducción tomó las decisiones oportunas apenas recibida la información de los diversos casos y siguió siempre los protocolos previstos en el Plan Jurisdiccional vigente en nuestra provincia. Contemporáneamente el equipo mantuvo informadas de forma directa a las autoridades educativas y de salud provinciales en diversas ocasiones por medio de contactos generados por nosotros o por los funcionarios.

Nuestra situación pone en evidencia que la pandemia todavía no pasó. Lamentablemente estamos viviendo un clima general de ilusoria pospandemia que no condice con la realidad. Dicho clima posiblemente esté fomentado por el cansancio de tantos meses de cuidados especiales y restricciones, y también por declaraciones públicas de algunas autoridades al respecto. Lo que estamos viviendo no es extraordinario ni sólo nos toca a nosotros, ya que se está dando en diversas instituciones educativas tanto de nuestro entorno como de otros distritos y jurisdicciones.

Creo que en el mejor de los casos estamos apenas en el umbral de una especie de

prepospandemia, pero no podemos bajar los brazos. En nuestras escuelas seguimos cuidando todos los protocolos vigentes, sobre todo el uso continuo del barbijo, la suficiente ventilación de los ambientes y la mayor distancia posible, así como la prevención y la activación de las suspensiones apenas nos llega la noticia de una situación sospechosa. De todo esto, lo más difícil con niños y adolescentes es el distanciamiento social.

Lo que estamos viviendo nos recuerda que tenemos que seguir cuidándonos. Cada persona es responsable de su propio cuidado (cuanta más edad, más responsabilidad asumida, por supuesto), del cuidado de los demás (colegas, personas con las que se tiene que interactuar, etc.) y de las propias familias.

En este sentido la suspensión de la presencialidad en algunos cursos implica que el estudiantado respectivo debe mantener su aislamiento, por bien propio y de los demás como decía recién. Tenemos noticias de grupos de estudiantes que deberían estar aislados y sin embargo se los encuentra “compartiendo” su aislamiento en algún espacio público y sobre todo en ambientes cerrados. Aquí apelo a la responsabilidad de cada joven y de las familias, porque de otra manera, si fuera de la escuela no se mantienen los cuidados necesarios, la prevención que se pueda hacer desde el ámbito escolar es poco efectiva. Por eso, téngase en cuenta el tema de la participación en fiestas y lugares de recreación cerrados, sobre todo vespertinos.  Además, es importante recordar que dichos cursos no entran en receso escolar, sino que pasan a la modalidad de virtualidad de tal manera que los docentes y los alumnos deben continuar con las así llamadas clases asincrónicas (con los materiales a los que acceden por GoSchool y/o por Classroom, por ejemplo) y sincrónicas (Meet, Zoom, etc.) respectivas. Al modo de como se hizo durante el tiempo de no presencialidad o de la semipresencialidad, la vicedirección supervisará dichas clases.

Respecto a la comunicación que algunos padres reclamaban, aclaro que cada curso que ha debido suspender su presencialidad fue debida y rápidamente informado al respecto, porque las medidas se tomaron siempre en el menor tiempo posible y siguiendo los lineamientos oficiales.

Desde ya les agradezco los mayores cuidados que podamos tener y potenciar. Agradezco también al equipo de conducción del secundario porque me consta el gran empeño en su labor y la seriedad con la que toman su responsabilidad y acción en bien de todos, sobre todo del estudiantado.

Les pido a las familias que sigan informando lo más pronto posible los casos sospechosos o confirmados que puedan surgir entre sus hijos a fin de que podamos activar los protocolos de cuidado inmediatamente.

Nos encomendamos a Nuestra buena Madre y Maestra para que nos siga acompañando y auxiliando en la tarea diaria.

Cordialmente,

Horacio A. López, sdb

Director General