La improvisación de las empresas de servicios tuvo su más fiel ejemplo dos meses atrás, luego de explotar un generador eléctrico en la sede de Movistar dejando a miles de vecinos y comerciantes quilmeños sin servicio hasta hoy.  Parece mentira, pero en cualquier lugar del mundo, por muchísimo menos, el Estado le quitaría la concesión…

Casi 150 comerciantes, grandes, medianos y pequeños, del centro quilmeño están que trinan desde el 11 de septiembre, día del desafortunado incendio, contra Movistar (Telefónica), por continuar con la falta total de servicio y escasez de respuestas concretas por parte de la empresa, por lo cual ya han canalizado este enojo y malestar vía judicial.

Debido a la falta de comunicación, ya sea vía telefónica o mediante internet, las ventas con tarjetas de débito y crédito cayeron a cero, lo que complicó terriblemente la actividad comercial en toda la zona, con una escasa y nula respuesta por parte de Movistar. Incluso, el paliativo que le han dado a unos pocos, como la colocación de Modems, no funcionan de manera correcta, por lo que la demanda por daños y perjuicios es multimillonaria (promedio de caída de ventas del 50%, aunque aún restan datos de algunos contadores. Ni que hablar de poder trabajar con deliverys).

A la demanda colectiva, inédita en la zona sur por su compleja y completa trama, presentada por el estudio jurídico de Adrián Carrascal y Asociados, se anexan certificados ante escribano público de cada una de las falencias de la empresa, agregando testimonios y fotografías, que se suma a la ya iniciada ante Defensa al Consumidor de la Municipalidad de Quilmes, ante la violación de la Ley 24.240 y Ley 13.133, Ley de Defensa al Consumidor Provincial, ya que es obligación de las prestatarias del servicio a asegurárselo a sus consumidores.

Secuelas primarias

Minutos después de aquel incendio en las oficinas de Movistar, y al existir cámaras de EDESUR subterráneas, que hasta hoy no se saben si cumplen con las normas legales y de seguridad, que será motivo de otras investigaciones, lo que se produjo inmediatamente al siniestro fue un corte generalizado de electricidad en la peatonal Rivadavia y varias calles laterales.

Esto corte originó además la falta de frío para productos  frescos, la falta de funcionamiento de cortinas eléctricas en la mayoría de los locales así como el no funcionamiento de ascensores y montacargas, en todos los casos complicando aún más el normal desenvolvimiento de la actividad comercial normal.