Intimados desde la Municipalidad de Quilmes, a las autoridades del Parque Industrial de Quilmes, comandadas por el avellanedense Ignacio Carpintero, no les quedó otra que arrancar la construcción del cerco perimetral sobre la avenida Donato Álvarez, hasta hace horas un alambre roto que permite inseguridad en toda la zona y el ingreso a las peligrosas tosqueras para cualquier vecino de la zona, por ejemplo.
El reclamo de la construcción del paredón perimetral viene siendo solicitado desde hace años por distintas entidades de la zona de Bernal Oeste, y es una de las tantas obras inconclusas de la actual gestión del PIQ y de la Unión Industrial de Quilmes, incluso con una denuncia en la Justicia.
Uno de los denunciantes, Ricardo Pavón, señaló a este medio que “avanza la obra del paredón que tardará un mes aproximadamente, pero nadie quiere hacerse cargo de la custodia, ya que hay muchos que se acercan todavía a las tosqueras a pescar con el peligro que esto conlleva. Ya hicimos una denuncia por falta de seguridad junto a unas 15 entidades”.