Con el fin del acampe en la puerta de la Municipalidad, quedó expuesta la interna gremial que se vive puertas adentro de la Asociación de Trabajadores de Estado (ATE). Tras 35 días de acampe, los trabajadores y la Comuna revisarán 22 bajas, por lo que los trabajadores que sostuvieron el reclamo dejaron bien claro que la presión se ejerció “sin la conducción gremial”. Mostrando una fisura dentro de ATE que llama la atención. Al ser consultada la fuente sobre el por qué de la au-sencia de la conducción gremial se respondió: “Eso deberías preguntárselo a (Claudio) Arévalo”. Frase que dejó abierta la grieta.