“‘CARANCHOS’ POLICIALES EN QUILMES…” Así se titula la nota publicada por el semanario berazateguense Verdad e Investigación. Publicación que detalla puntillosamente cómo una vecina de Ranelagh, tras sufrir un accidente vehicular, no fue identificada pese a tener la documentación en su poder y la familia denuncia el faltante de una importante cantidad de dinero. La nota completa.

“Una lamentable ‘actividad’ que ya se conoce en gran parte del Conurbano, la ‘carancheada’, hizo pie hace pocos días, en un caso radicado en jurisdicción de la seccional Tercera de Quilmes, dependencia al mando del comisario Diego Moyano.

Todo tuvo su inicio cuando familiares de una joven de Ranelagh, iniciaron una campaña de búsqueda de persona en las redes, dado que la misma -Daiana Ledesma- hacía 24 horas que no aparecía ni por su casa, ni por lo de su madre ni amigos.

Algunos flayers comenzaron a visualizarse en las principales redes sociales con su foto y con los datos del auto que ella manejaba -de su propiedad- un Ford Mondeo blanco.

Con el peregrinar de familiares y amigos, finalmente supieron que la chica había sufrido un fuerte choque en la intersección de Rodolfo López y Larrea, Quilmes Oeste, donde su auto fue embestido al medio por un Gol que se desplazaba a gran velocidad. Bomberos de Quilmes Oeste y personal médico del SAME intervinieron en el rescate de la mujer, cuyo cuerpo fue a parar al asiento del acompañante, lo que demuestra el tremendo impacto recibido.

Ledesma fue conducida e internada por la ambulancia del SAME al hospital Iriarte de Quilmes.

Hasta aquí, el relato del violento choque del cual fue protagonista involuntaria pero que casi le cuesta la vida a la joven.

24 HORAS DESAPARECIDA Y EL SILENCIO POLICIAL

Y ahí comienza el derrotero de su familia y amigos. Daiana Ledesma estuvo 24 horas absolutamente desaparecida.

Pese a contar con sus documentos y la documentación del auto, la Policía de la seccional Tercera nunca se comunicó con la familia ni con nadie.

Inclusive, cuando la joven llegó al nosocomio, lo hizo como ‘N.N.’ siendo que la comisaría Tercera poseía todos los datos del domicilio de la chica accidentada.

Después de estar ‘tirada’ en el Iriarte, Daiana pidió prestado el celular a una enfermera y recién allí pudo comunicarse con su familia.

Entonces… ¿qué motivó a que los oficiales de Servicio esa noche, pretendieran ignorar lo sucedido e inclusive, comunicarse con la familia?

Una vez localizada Daiana, su madre concurrió a la comisaría y se entrevistó con un oficial -de apellido González- quien trató pésimamente a la madre, a quien gritó y prácticamente obligó a que se retirara de la seccional.

A esta altura, el comisario Moyano -jefe de la dependencia- ya estaba al tanto de lo ocurrido con la chica y pidió que la madre de la misma lo vaya a entrevistar a él, cosa que la madre hizo. Para su sorpresa -una más…- Moyano no estaba en la comisaría, pese a que le dijo que «la recibiría él en persona…».

MUCHO DINERO FALTANTE

La familia de Daiana ledesma adviritió que la Policía no devolvió las pertenencias de la chica herida, pidiéndole que vaya con «una fotocopia del documento de la chica herida…». Una burla más, ya que el documento de la chica y la documentación del auto estaba en poder de ese oficial González.

La familia reclamó a la Policía la devolución de $ 85.000 que la accidentada llevaba consigo -para pagar un crédito por el auto- y de 600 dólares de su propiedad, cosa que la Policía dijo no haberlos visto nunca.

Sin embargo, en el lugar del choque, un testigo -médico- observó el dinero y los dólares y guardó todo en la cartera de la chica a quien fue a entregársela antes que la lleve la ambulancia, pero la Policía retiró la cartera con todo adentro.

Dicho testigo ya está identificado y el abogado de Ledesma ya tiene sus datos para la denuncia penal.

URGENTE RELEVO

Sin dudas, al mejor estilo ‘carancho’ el oficial señalado y el comisario Moyano deberían ser no solo relevados de sus cargos sino puestos a disposición de la Justicia hasta que se determinen sus responsabilidades en el caso.

El comisario Moyano no puede aludir desconocer lo sucedido porque no solo estaba al tanto, sino que fue parte de la burla en cuestión, diciéndole a la madre de Daiana que sería recibida por él mismo, y cuando la desesperada mujer llegó a la dependencia, Moyano brillaba por su ausencia.

Buena repartija esa noche del 12 de marzo… Esperemos que la Justicia haga una ‘buena repartija’ con esta gente que usa uniforme para ocultar su accionar delictivo dentro de una comisaría.”