Llegó diciembre y, como nos suele ocurrir a todos los mortales, solemos utilizar estos días para hacer un resumen del año; una evaluación de los logros obtenidos y de aquellos que no pudimos o no supimos alcanzar aún.
Pero más allá de la evaluación personal, existen otras síntesis, las colectivas (de conquistas, logros y también de objetivos pendientes que tenemos como sociedad).
En nuestro caso, en Quilmes, donde nacimos, donde crecimos, donde viven nuestros afectos, donde trabajamos y, en el caso de quienes abrazamos las causas populares y nacionales, también militamos, fue un año durísimo.
Superamos otro período atravesado por la Pandemia que afecta al mundo entero y deja al descubierto (una vez más) las asimetrías sociales y económicas de las diferentes economías de los continentes.
Fue el año de las elecciones legislativas. También acá nos queda mucha tela para cortar, para reflexionar juntos de cara a los desafíos que debemos afrontar como quilmeños y quilmeñas.
Sin entrar en los detalles sobre las cosas que se dijeron durante la época de campaña, creo que todos y todas vamos a coincidir que el mal de nuestra época pareciera ser la discusión de temas secundarios.
Con absoluta sinceridad, no creo que sea un mal únicamente de la mal llamada clase política. Todos y todas tenemos que empezar a identificar el ecosistema de radiación que genera en gran parte de la sociedad.
No pretende esta reflexión tener un solo atisbo de autocensura. Tampoco se trata de bloquear los pensamientos de esparcimiento o recreación. Todo lo contrario.
Entender, comprender y participar de las acciones de respuesta colectiva debe ser el desafío integral que como sociedad nos debemos proponer si queremos que nuestro país, nuestra provincia y nuestro querido Quilmes tengan la oportunidad de vivir mejor.
Invocar a la participación colectiva de la "cosa pública" elevará sin duda la calidad de nuestra joven democracia. No existe ni existirá calidad institucional si no es con mayor participación.
Antes de terminar, quiero agradecer por estos 4 años donde me desempeñé como Concejal de Quilmes. Quiero agradecer también a todo el cuerpo legislativo, con quienes, más allá de las diferencias ideológicas y políticas, supimos construir una relación basada en el respeto. A mis compañeros y compañeras de blo-que, mi más sincero reconocimiento por la enorme tarea que desplegaron estos últimos cuatro años.
Finalmente, es mi interés desearle el mayor de los éxitos a los nuevos concejales y concejalas, en especial a mi compañera de vida, Evelin Giancristoforo.