Eran otros tiempos cuando el titular del Sindicato de Trabajadores de la Municipalidad de Quilmes (STMQ), el devaluado Raúl “Ronco” Méndez, celebraba el día del trabajador con un almuerzo junto a intendente de Quilmes, Martiniano Molina. Festejo que se realizaba donde en las últimas horas lanzó un paro sorpresivo a la gestión municipal en el centro de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU). Medida que muchos se atrevieron de calificarla de “extorsiva” ante la quita de algunos “beneficios” que el legendario gremialista estaría perdiendo.
Los panfletos distribuidos en algunas oficinas fueron claros. Lo más importante para el Ronco fue lo que él catalogó como “Persecución y medidas disciplinarias”. Algo que llamó mucho la atención en numerosos ámbitos de la política local ya que en segundo plano se solicitaba la entrega de ropa y la reapertura de paritarias.
En el ámbito político de la ciudad lo que más ruido generó fue el reclamo por “Persecución y medidas disciplinarias”, por lo que trascendió que la medida de fuerza es producto del desbaratamiento de algunos negociados que estarían realizando algunos delegados gremiales con trabajadores como cómplices.
Como ejemplo se resaltó la recolección de residuos patológicos que fue desbaratada días pasados, donde empleados recolectaban ilegalmente los desechos patológicos de la multidenunciada Clínica del Niño de Quilmes.
Otro de los temas que en estas semanas le está generando temor al devaluadísimo Raúl “Ronco” Méndez es la fuerte presión que la Comuna estaría recibiendo para otorgar el código de descuento al nuevo gremio que impulsa el presidente de la Mutual de Trabajadores Municipales, Ricardo Terrizano.
El temor de Méndez se produce porque sabe muy bien qué de otorgársele el código de descuento al nuevo gremio, se produciría el comienzo del fin del Sindicato de Trabajadores Municipales de Quilmes.
Es vox pópuli en los diversos ámbitos municipales que la merma que sufriría STMQ de afiliados lo desestabilizaría como la fuerza gremial más importante de la Municipalidad. Desestabilización que acabaría con numerosos beneficios para el gremio como para sus directivos.
Días atrás, su archienemigo Ricardo Terrizano confirmaba que “me tiene miedo porque aún no abrimos la puerta del Sindicato de Obreros y Empleados de la Municipalidad de Quilmes y tenemos mil afiliados. Imaginate si abrimos la puerta. Mil afiliados sin brindar un servicio. Me acompañan porque saben que soy un tipo luchador y que defiende los intereses de la familia municipal. Acá no pasa por hacer quilombo, sino por trabajar por la dignidad de los municipales. Hoy el Ronco Méndez o puede parar ni el colectivo”.
Al finalizar, Terrizano recalcó que quiere saber quién “falsificó la firma” por el pedido de jubilación trucho que se presentó en la Municipalidad. Y dejó las puertas abiertas a la intervención de la Federación que nuclea a los sindicatos municipales: “Quieren bajar a hacer quilombo. Los paré, pero quieren venir por el código de descuento que no nos habilitan. La vez pasada bajamos cinco mil tipos y quieren volver”.
Veremos cómo termina esta puja que recién empieza, cuál será la avanzada del STMQ, y cómo se verán afectados los servicios municipales en la sociedad.