Lucas Wittmann

Lucas Wittmann

  «La pandemia del COVID 19 no solo puso a prueba nuestra capacidad de resiliencia como organización para sostener un servicio público que desde el inicio fue considerado como esencial. Esta adaptación pasó por la aplicación de procesos de seguridad, digitalización del trabajo de nuestros colaboradores o los procesos comerciales para mantener la atención al cliente», dijeron desde Metrogas.

Los sectores más operativos continuaron con sus tareas y, pese al contexto, siguieron brindando respuesta y también se animaron a más: generaron propuestas innovadoras para dar respuesta al trabajo cotidiano de mantenimiento de nuestras redes de distribución.

A fin de garantizar el suministro de gas natural de manera segura y la integridad de las cañerías, desde el área de Desarrollo Operativo se avanzó en la incorporación de una nueva técnica de “encapsulado”, sin antecedentes de aplicación en el país y con resultados positivos en términos económicos, ambientales y de impacto social.

 ¿En qué consiste la técnica de encapsulado? 

La técnica de encapsulado consiste en colocar un elemento envolvente con líquido en su interior (cápsula), el cual se coloca en la unión entre dos caños (junta) que presenta una fuga (escape) y que por las características estructurales que presenta la unión no permite utilizar los métodos de reparación convencionales (inyección de líquidos anaeróbicos).

¿Para qué se utiliza? 

 Este método se utiliza para reparar una unión (junta) entre dos tramos de cañerías de hierro fundido o acero de hasta 4 bar de presión, la cual presenta una fuga de gas.

 ¿Cómo se venía trabajando antes de la aplicación de esta técnica? 

 Previo a la implementación de esta nueva técnica, la reparación de un escape en juntas se realizaba mediante ajustes o inyección de líquidos anaeróbicos de acuerdo con el tipo y material de la junta, siempre y cuando las condiciones estructurales lo permitan.

Cuando la unión a trabajar no permite la implementación de estos métodos por motivos como rotura de alguna de sus partes (condiciones estructurales), porque fue trabajada anteriormente y el escape se reitera o presenta alguna condición que no permite la estanqueidad del conjunto (ausencia de filástica o plomo), el único método implementado hasta el momento era la remoción del tramo de cañería afectado, es decir, la desafectación del conjunto y el reemplazo del tramo.

¿Por qué se comenzó a aplicar la nueva técnica? 

 El método de encapsulado se comenzó a aplicar con el objetivo de evitar un trabajo de remoción del tramo de cañería. Logrando aumentar la productividad de los equipos de reparación y reduciendo el impacto en vía pública; debido a la complejidad que conlleva este tipo de trabajo, el cual involucra mucho tiempo de programación y ejecución, altos costos aparejados, la afectación de la integridad de la cañería, varios sectores de la empresa involucrados, la emanación de gases controlados a la atmosfera y grandes superficies de vereda y/o calzada afectada, perjudicando la movilidad de personas y vehículos que circulan por la zona.

 ¿Es una técnica innovadora?  

 Esta técnica es absolutamente innovadora en la Argentina. Con esta tecnología se logra solucionar un problema muy habitual del mantenimiento de la red de gas, que actualmente se venía cubriendo con una solución muy compleja y que tiene aparejados grandes costos.

¿Desde cuándo se utiliza?  

 Esta tecnología se viene utilizando hace varios años, principalmente en Estados Unidos y Gran Bretaña, debido a la similitud de la red de gas que tienen instalada.

 ¿Existen experiencias previas en el país? 

 No se encontraron experiencias previas en el país del uso de esta técnica de reparación, de hecho, no se hay proveedores de este tipo de materiales.

MetroGAS implementó esta tecnología por primera vez a mediados del 2020, lo que generó un desafío aun mayor debido al contexto por pandemia y al grado de restricciones que había durante esos meses.

  ¿Cómo se llegó hasta ella? 

 Este proceso inicia en 2019, luego de estudiar y analizar los diferentes métodos de reparación que se venían implementando hasta el momento, los tiempos de reparación involucrados, las características de la red, las restricciones que encontraba el personal en vía pública al momento de la reparación del escape, entre otras cosas. Gracias a este análisis se detectaron necesidades en la operación, entre ellas, la de contar con técnicas/procedimientos/tecnologías que permitieran abordar la reparación de la cañería de una manera más simple y segura.

Se inició un proceso de búsqueda por diferentes mercados nacionales e internacionales, encontrando en Estados Unidos y en Gran Bretaña la implementación de la tecnología de reparación por “Encapsulado”.

Se tomó contacto con diferentes proveedores y luego de muchos intercambios se inició el proceso de análisis económico de esta “nueva manera” de reparación.

Se plantearon escenarios con reparaciones en diferentes diámetros y zonas, para poder evaluar si esta tecnología era conveniente desde el punto de vista económico. Se presentaron los resultados a la gerencia y se decidió continuar con la iniciativa, iniciando una compra de materiales a modo de prueba.

 ¿Cómo fue el proceso de implementación?  

 Con los materiales en los almacenes, comenzaba la etapa de implementación.

El primer paso fue la localización de una junta de hierro fundido, que por cuestiones estructurales tuviera que realizarse una remoción, y que no podía ser reparada por ningún otro método.

Dos semanas después, localizada dicha junta se inició el proceso de aplicación del nuevo método, que se separa en 6 etapas.

  • Excavación y localización de junta.
  • Limpieza de la superficie de la cañería.
  • Imprimación de la superficie.
  • Colocación de capsula.
  • Mezclado de líquidos sellantes
  • Colado de mezcla y cierre

 Los resultados obtenidos en la prueba piloto fueron mejores a los planteados.

Con esta nueva metodología de reparación, se redujo en un 60% el costo de reparación de la junta y a medida que se incrementa el diámetro de la cañería a reparar ese porcentaje se sitúa casi en un 90% de reducción de costos. Si se los estima en tiempo operativo, el nuevo método conlleva solo un 15% del que insume realizar la remoción de cañería.

 ¿Cuáles son sus beneficios? 

 Este nuevo método de reparación tiene varios beneficios:

  • Menor costo de operación. (mano de obra y materiales).
  • Menor tiempo de operación. (programación y ejecución).
  • Menor impacto ambiental (no existen venteos a la atmósfera).
  • Menor interrupción vehicular y/o peatonal.
  • Menor obra civil aparejada.
  • No se afecta la integridad de la cañería.
  • Menor riesgo operativo.

 Capacitar al personal operativo en esta nueva técnica y su metodología para asegurar un trabajo seguro y eficiente es ahora el primer paso.

Además, esta técnica que actualmente solo se utiliza en cañería de baja presión de hierro fundido se podrá transpolar a cañerías de acero de hasta 4 bar de presión, lo que permitirá optimizar el proceso de reparación de este tipo de cañería que actualmente requiere el involucramiento de otros sectores operativos de la empresa.

A su vez, se analiza el desarrollo local del producto con un proveedor argentino, que se sumaría a la cadena de valor generando trabajo genuino y promoviendo la sustitución de importaciones.