(Por Christian Skrilec)
Lo primero que hay que establecer, terminando con especulaciones absurdas y operaciones berretas, es que a Molina le gusta ser Intendente, sigue el rumbo político fijado por el presidente Macri, defiende la gestión de la gobernadora Vidal, y está convencido de que está en condiciones de ser reelecto.
Dicho esto, surge una primera salvedad, buena parte de su entorno tiene dudas, a veces las manifiestan, y otras veces, la mayoría, ocultan su preocupación y actúan como si fueran a irse antes que termine el 2019. Sea por cuestiones ideológicas que se resumen en un pasado peronista o antecedentes kirchneristas, sea por un desacuerdo con la gestión Macri y sus políticas económicas, por intuición o por cansancio, sea por lo que fuere, no están convencidos que puedan seguir gobernando. Esto es un problema serio para el Intendente y sobre todo para la gestión, no trabaja igual quien se imagina con cinco años por delante de quien cree que está en tiempo de descuento y prepara el bolso para retirarse.
En este marco, Martiniano planea una especie de relanzamiento de gestión durante el mes de agosto, mes del aniversario de Quilmes. Este relanzamiento se sostendría con la inauguración oficial del bajo vías de Don Bosco; la exposición de los resultados de “Tu Barrio Propone”, esa especie de presupuesto participativo que se invertirá en obras propuestas por los vecinos; la inauguración de la Avenida Mitre; y el anuncio de más obra pública para el tramo final de su gobierno, entre otros asuntos.
Pero la novedad principal es un rumor que va tomando consistencia con el transcurso de los días, y tiene que ver con la posibilidad de privatizar un parte del sistema de recolección de residuos. A diferencia de versiones anteriores, esta vez, la especie tiene asidero a partir del compromiso del jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, para sustentar logística y económicamente el proyecto privatizador.
Si bien la decisión de privatizar una parte, o tal vez la totalidad del servicio, será polémica y de compleja instrumentación, el gobierno no encuentra recursos, ni humanos ni económicos para solucionar un problema que se le fue de las manos. La ciudad está sucia, y la falta de servicio es el talón de Aquiles de la gestión. La basura no es sólo uno de los argumentos críticos de la oposición, sino que también medra la figura de Martiniano hacia el interior de Cambiemos.
En lo estrictamente político, Molina debe anotar que la oposición no será la misma dentro de un par meses. Según trasciende desde las filas del “kirchnerismo” duro, en septiembre saldrían a la cancha los candidatos del sector a transitar una dilatada campaña por el retorno en el 2019. Esto obligará a hacer lo propio a todo el arco peronista. En ese marco, las denuncias y las críticas crecerán considerablemente, y el Concejo Deliberante podría volverse un problema serio para el Intendente, no es difícil imaginar a los concejales de Juntos por Quilmes encabezados por Ángel García, o los ediles que responden a la diputada nacional Mayra Mendoza, ambos potenciales candidatos, ejerciendo presión sobre el Ejecutivo, y derivando cualquier sospecha de irregularidad a la Justicia.
Por último, mencionar un tema que no pude quitarse del panorama, y es la iniciativa oficializada de los legisladores provinciales del Frente Renovador para que los municipios puedan desdoblar las elecciones. La situación es sencilla, la enorme mayoría de los intendentes en ejercicio la apoya: los peronistas de cualquier tipo lo hacen porque de ese modo pueden evitar los condicionamientos electorales que suelen imponer La Cámpora y Cristina en sus territorios, mientras que los jefes comunales de Cambiemos no tendrían que soportar el peso del plan económico nacional en forma directa. Las oposiciones distritales tienen otra visión, y los oficialistas “sin tierra” pretenden que la gobernadora Vidal le ponga freno para sostener sus aspiraciones en una elección conjunta. El debate está verde y genera espacio a un sin número de especulaciones, pero no se puede dejar de lado a la hora de sopesar estrategias electorales.
Gracias por leer.