El padre Obispo Maxi Margni hizo llegar un mensaje a Mons. Carlos José Tissera y a la comunidad de Quilmes con motivo de la edición XXVI de la Misa de la Esperanza

Querido hermano Carlos José Tissera,

Querida comunidad diocesana de Quilmes:

En 1995 me encontraba entre los seminaristas que animábamos la inicial y emblemática Misa de la Esperanza junto al Padre Obispo Jorge Novak. Han pasado 26 años y es la primera vez que no estoy allí. Quiero hacerme presente por medio de estas breves palabras de saludo y comunión. Desde mi nueva Diócesis, con la alegría de entregarme en la misión que el Señor de la historia me confía y la certeza de ser sostenido por todo lo que la Iglesia de Quilmes me ha dado, me siento unido a ustedes.

La Iglesia que me formó en la fe, y cuya impronta está grabada de modo indeleble en mí, hoy se reúne en el Cruce de Varela como cada año para celebrar la esperanza en tiempos difíciles. No dejen de ser Iglesia profética, solidaria, fraterna y misionera.

Desde aquí me uno también al dolor y la conmoción ante la muerte del joven Lucas González, asesinado por la policía en los últimos días en un oscuro episodio. Ayer me comuniqué con el Padre Nelson Barrios, párroco de los barrios de San Eduardo y Villa Aurora, en Florencio Varela, barriadas en las que vivía Lucas y en las que ejercí con alegría el ministerio durante algunos años; le pedí que transmitiera mis condolencias, cercanía y solidaridad a los padres, familiares y amigos de Lucas, como también a todos los vecinos de esas queridas barriadas de Varela, que están consternados por este episodio terrible. Me uno al comunicado del Departamento diocesano de Justicia y Paz y de los «Curas Villeros» para pedir justicia por Lucas y una Patria libre de atropellos y violencia para todos y todas.

Continuamente los recuerdo en mi oración y no ceso de dar gracias a Dios por cada uno de uds.

Padre obispo Maxi

Obispo de Avellaneda-Lanús

Avellaneda, 20 de noviembre de 2021