Su referente es Milo Lockett a quien conoció asistiendo a sus talleres. Acaba de realizar un Mural solidario en Quilmes. Se destaca por el uso de colores alegres en sus obras, plagadas de personajes que buscan conectarse con el espectador 

 

Marcos Castro nació en el partido de Quilmes y recibió su formación en Bellas Artes desde muy chico. Habiendo recorrido talleres de diversos artistas decidió comenzar su carrera creando un estilo con personajes propios y lanzándose a colaborar en su distrito.

El objetivo de Marcos es acercar su talento y pasión a causas solidarias. Marcos Castro dejó de dibujar en el silencio de su casa y hoy, colabora con comedores y sociedades de fomento pintando murales en hospitales para transmitir alegría y buena onda.

-¿ Porque elegiste murales para expresarte?

-La idea de expresarme desde el mural surgió viendo a un artista que admiro y respeto mucho que es Milo Lockett. Me encanta el concepto del mural colaborativo, cualquiera puede venir y participar, eso es una maravilla de usar colores plenos, la gente viene y se divierte, además sienten que la obra es parte de ellos, es directamente una tarea social y eso me encanta.

-Ahí es cuando aparece la veta solidaria…

-Sí, mira, yo considero el arte como una herramienta solidaria, obviamente con una herramienta podes dejarla guardada o construir. Creo que el arte tiene mucho potencial para comunicar y transmitir buenas ideas, buenas energías y está en uno llevarlo, dirigirlo a lugares donde va a significar algo muy valioso, por ejemplo actualmente estoy colaborando desde el arte con el Comedor Caritas Sucias de Ezpeleta que es un espacio en el que se le da de comer a muchos chicos de la villa de Los Álamos y Fabiana, que forma parte de la comisión de madres, me dijo que siempre necesitan colaboración. También acabo de terminar un mural en la Unidad Sanitaria Bernardo Houssay de Quilmes, esto está a la vuelta del municipio, Gral Paz y Alberdi.

-Y cómo llegaste ahí…

Hable con Matías Duca el director de la Unidad Sanitaria quien tuvo la idea de vestir el espacio blanco de las paredes con arte y sin dudarlo me puse manos a la obra. La verdad recibí mucho cariño de la gente del lugar.

-Y con respecto a tu estilo, siempre tuviste el mismo…

-Siempre dibuje con todo lo que tuve a mi alcance, lápices, lapiceras, marcadores, aerosoles y siempre estudié a los pintores clásicos, soy muy fan de Diego Velázquez, el mejor de todos y el estilo fue apareciendo con el tiempo. Me di cuenta que repetía unos personajes que pasaron a ser mi marca identificadora, por lo general son las cosas que me interesan, cosas ancestrales como las pirámides, el sol, la luna, los animales. Además me ayudó el hecho de recibir consejos de Pedro Cuevas (@pedrocuevasvega), un artista que respeto y sabe muchísimo.

-¿Cómo empezaste a mostrar tus obras?

-Arranque haciendo muestras en bares, pintando en vivo, después pase a las exposiciones, exposiciones colectivas y exposiciones propias en todo tipo de lugares, galerías, negocios, hoteles, clubes. Siempre estoy moviendo alguna obra por ahi. Hace poco participé de una muestra con 100 artistas en la galería de Milo Lockett en el marco de una campaña de prevención del cáncer de próstata. Estuvo genial y me encontré con unos artistas de mi ciudad Gabriel Quipildor (@quipildormural), Agustín Lavagnino (@agustingrabados19) y Lucas Nicolás (@lucasnico_arte). Unos genios!

-Siempre tenés muy presente a tu ciudad…

-Tal vez el hecho de ser de Ezpeleta y haber pasado toda mi vida acá resulta en el cariño que le tengo a Quilmes, Nací acá, por lo tanto soy Hijo de Quilmes y tengo la esperanza de seguir trabajando y colaborando desde el arte ya que hay muchas cosas para hacer.

Por Luciano Tuero