Bajo el lema “Toda vida vale”, Caritas rechazó el proyecto de legalización del aborto y convocó a los argentinos a proteger la vida desde su concepción y a recibirla como viene. Asimismo, el presidente de Caritas y obispo de Quilmes, Carlos Tissera recordó que hay “proteger especialmente la vida de los más frágiles y vulnerables, desde su concepción”.

En su escrito, Tissera recordó que la misión de la organización caritativa de la Iglesia es “recibir la vida como viene y acompañar a las familias, ayudando a las madres, padres e hijos en sus necesidades y protegerlos en sus fragilidades, no sólo buscando incluirlos en la vida social sino promoviéndolos para integrarlos, y así sean no sólo beneficiarios de programas sociales, sino que sean protagonistas en un proyecto de país para todas y todos los argentinos”.

La Comisión Nacional de Cáritas Argentina lamentó que otra vez haya que asistir “al triste espectáculo de ideologías extrañas a nuestro pueblo, surgidas desde los despachos del poder y la presión de los intereses internacionales, arrogándose la representación de las necesidades de los más desprotegidos, ofreciendo soluciones que en los barrios las familias rechazan, por ser contrarias a valores y derechos humanos fundamentales, basados en el amor al prójimo, la dignidad y el respeto profundo al sentido de la vida”.

“Acompaña y va a seguir al lado de las madres que enfrentan embarazos no deseados, cualquiera sea el camino que hayan transitado. Es difícil entender cómo hay legisladores que pueden votar una ley por la cual el Estado quita el principal derecho humano de la vida a algunas personas, que además están indefensas e indefensos”, señaló.

Y agregó: “¿Cómo es posible? Nadie puede hacerse el distraído que son personas y que cuidar la vida es la principal salud pública. Legalizar el aborto sería un brutal retroceso como sociedad humana, asimilable a eliminar otras vidas nacidas y  que por su condición de pobreza pueden molestar especialmente a algunos”.

“El cuidado de la vida es un tema central de la enseñanza del Papa Francisco, quien lo expresó magníficamente en Laudato si’ sobre el cuidado de la Casa Común. Coronó su enseñanza social en la encíclica Fratelli tutti, escrita en medio de la pandemia. Tiene como tema central la fraternidad y la amistad social, y cuyo basamento es la dignidad humana”, recordó.

Cáritas señaló que el papa Francisco lo expresa claramente al referirse al descarte mundial en su última encíclica: “En el fondo no se considera ya a las personas como un valor primario que hay que respetar y amparar, especialmente si son pobres o discapacitadas, si ‘todavía no son útiles’ —como los no nacidos—, o si ‘ya no sirven’ —como los ancianos—. Nos hemos hecho insensibles a cualquier forma de despilfarro, comenzando por el de los alimentos, que es uno de los más vergonzosos”.

“Si nos causa dolor una posible ley del aborto, igual dolor nos provoca ver a cristianos que defienden la vida por nacer y se olvidan de la vida ya nacida; que deshonran la dignidad de los pobres apoyando leyes de despojo de derechos adquiridos; o aquellos que vociferan contra el aborto y no mueven un dedo para estar junto a las madres que viven su embarazo en situaciones de pobreza, descarte o explotación”, concluyó Tissera.