Si bien la Unión Industrial de Quilmes estaba obligada por ordenanza a ceder un terreno para un Cuartel de Bomberos Voluntarios en el Polo Industrial de Bernal Oeste, nunca lo hizo, y siempre tiró la pelota ara adelante negándose a hacerlo y privilegiando otros intereses inmobiliarios. El terrible incendio de la empresa Boris se trata ahora de una tragedia con responsables.
Cabe mencionar que el predio que originariamente iba a ser para los Bomberos, finalmente se lo quedó un allegado al titular del Polo Industrial, el avellanedense, Ignacio Carpintero, un empresario que suele manejar el Polo como si fuese un «patrón de estancia». El comprador del terreno de los Bomberos fue Miguel Alberto Maggi, un viejo contratista que hacía obras en el lugar.
Luego de esto, el 30 de mayo de 2016, con documentos, El Suburbano dio a conocer el ofrecimiento que le realizaron a los servidores públicos: Una «parcela» que, de acuerdo al registro catastral, estaba ubicada dentro de una de las tosqueras. Una muestra clara del atropello y el desinterés para llevar adelante el cuartel dentro del enorme predio industrial.
Haciendo un poco de historia, hay que decir que durante la intendencia de Fernando Geronés, autoridades del Parque Industrial y de la UIQ se comprometieron a construir un Polideportivo contiguo a las ex tierras del Batallón Viejo Bueno, un cuartel de Bomberos y una Escuela, además del mantenimiento del lugar. Nada de eso se hizo. Recién ahora se está levantando el polideportivo municipal, trabajo que viene realizando el municipio, no los industriales.
En una de las últimas sesiones de este año del HCD de Quilmes, se presentó una minuta de comunicacion verbal que tuvo por objeto que el ejecutivo municipal informe si la Unión Industrial de Quilmes (UIQ) ha iniciado algún trámite a los fines de dar cumplimiento a las obligaciones emergentes del convenio suscripto entre el municipio y la UIQ en octubre de 2002 y refrendado por las instituciones de Bernal Oeste.
Fue el concejal Ignacio Chiodo quien presentó la minuta, y señaló que «hay que recordar que la UIQ se comprometió a realizar diversas obras para la comunidad en tres etapas y ceder parcelas a favor de las instituciones. Ahora esa obligación se volvió exigible porque los propietarios están en condiciones de escriturar las parcelas que ocupan».

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