La situación de desfinanciamiento que atraviesa a cada uno de los eslabones que componen el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, que se viene produciendo desde hace dos años y que en los últimos meses se ha profundizado ante el no cobro del subsidio 2018, nos lleva a declararnos en esta de Alerta ante la inminente imposibilidad de brindar a la comunidad el servicio de seguridad siniestral.
La falta de cobro del subsidio, el cual por Ley Nacional 25.054 cuenta con financiamiento genuino, impide a nuestros más de 1000 cuarteles mantenerse operativos y en funcionamiento para salvar las vidas y los bienes de los argentinos en todo el territorio nacional.
Ante esta situación, el Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios de la República Argentina, reunido en Mesa Ejecutiva Ampliada el martes 19 de junio en la sede de la institución, declaró el estado de Alerta en defensa de los recursos que sostienen al Sistema Nacional de Bombero Voluntarios, de acuerdo a las siguientes razones:
En el mes de noviembre de 2017 y habiendo detectado este Consejo que, en el Proyecto de Presupuesto elevado por el Gobierno Nacional al Congreso para su evaluación y aprobación, que se nos había incluido en el mismo un monto a distribuir este año, muy por debajo de lo que según nuestras estimaciones correspondía, para lo que solicitamos a nuestros legisladores que revisaran con urgencia ese proyecto.
En el mismo se detectaba una reducción en la partida presupuestaria de un total del 40%, reduciéndosenos un 20% de lo distribuido en el año 2017, y no considerándosenos el incremento que para el año 2018 tendríamos por aumento de la situación inflacionaria, y aumento en la toma de pólizas por mayor número de patentamientos.
Al ser conversado con nuestros legisladores y en el mismo momento del tratamiento del Proyecto en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, su presidente, Luciano Laspina, se permitió hacer la aclaración de que no debíamos preocuparnos por esto, ya que, si bien el número incluido en el Presupuesto era bajo, la diferencia podría ser solicitada y otorgada durante el año, ya que es un fondo de recaudación donde el dinero estaría.
A seis meses del inicio del año y ante reiterados pedidos de este Consejo, no hemos recibido respuesta, y tenemos conocimiento que no se ha gestionado desde el Ministerio de Seguridad el trámite de ampliación de partida que nos permitiría disponer de esos fondos.
Y no nos equivocamos. Una vez que la Subsecretaría de Seguros de la Nación nos informó sobre la recaudación final del año anterior, más las proyecciones calculadas para este año, estamos confirmando que nos han quitado lo que por Ley nos corresponde, y ya no en un 40% sino en un casi 60%.
Sacaron de nuestra partida un total de $ 637.510.548,00; a lo que se le suma la pérdida del Excedente de Recaudación del año anterior por un total de $ 147.396.108,00; lo que fue pedido oportunamente y reiterado en este año, sin tener tampoco respuesta alguna.
En repetidas oportunidades se nos hizo saber que esta reducción en nuestra partida era parte de la necesidad del Gobierno de reducir el gasto público, pero queremos remarcar en esta oportunidad que nuestro financiamiento no forma parte de ese gasto público, nuestro fondo proviene de una cuenta de recaudación, donde todas las Compañías Aseguradoras del país hacen su aporte obligatorio del 5 por mil a la Superintendencia de Seguros de la Nación, quien trimestralmente transfiere al Ministerio de Hacienda lo recaudado, para efectivizar las correspondientes transferencias a nuestras Federaciones, Asociaciones y a este Consejo.
De informes por ellos enviados, surge que dichas transferencias se realizaron en tiempo y forma. Los fondos han ingresado a la Cuenta Escritural a nombre del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios. Este fondo es de afectación específica, lo que quiere decir que el Estado Nacional de no transferir los fondos los mismos se perderían, ya que no se les puede dar otro destino que para el que fue creado el fondo.
A todo este padecer que viene transitando el Sistema, se nos suma ahora haber tomado conocimiento de una iniciativa del Gobierno Nacional de una modificación de la nuestra Ley Nacional 25.054, lo que reduciría la alícuota del 5 por mil obtenida por Ley y por decisión unánime de nuestros legisladores, pretendiendo disminuir la distribución al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, lo que perjudica enormemente la prestación del servicio y vulnera los derechos reconocidos por Ley.
Sabemos que por una decisión política no se puede modificar una Ley de esta índole, como así tampoco corresponde, por la misma decisión política y por necesidades del Gobierno, poner en riesgo la protección de la seguridad siniestral de nuestros pueblos; quienes confían y cuidan de este Sistema, y a quienes intentaremos por todos los medios no dejar de asistir. Para ello estamos formados y nuestra convicción es la ayuda.
Por ello exhortamos a nuestros representantes del pueblo, que consideren lo expuesto en detalle y nos acompañen en esta lucha con el fin de no permitir que nos sigan quitando los fondos de nuestros bomberos y con ellos la posibilidad de equiparlos y proteger sus vidas como se lo merecen, de brindarles los mejores elementos que permitan la prestación de un servicio de excelencia y de permitirles su continua capacitación para ampliar la profesionalización de sus tareas; y de evitar que los fondos que fueron gestionados por este Sistema, aprobados por el Honorable Congreso de la Nación y aceptado por el Sector Asegurador, vayan a dar a manos del Gobierno Nacional para solventar sus gastos de funcionamiento y sostener movimientos políticos.
Este Consejo y todas las Federaciones Provinciales que lo integran quedamos a disposición de quien lo necesite para ampliar la información detallada y aclarar cuanta duda surja del tema.
Los miembros de este Consejo, sus autoridades y directivos, al igual que los miembros y directivos de las Federaciones, no somos más que representantes de las bases que conforman en pleno nuestro Sistema y, como tales, somos mandatarios de aquellos y nuestras acciones resultan de la expresión del sistema democrático bomberil nacional.
Por estas razones nos declaramos en esta de alerta, en defensa de los recursos que sostienen al Sistema Nacional de Bombero Voluntarios.
Firman al pie de esta declaración los presidentes de las Federaciones 2 de Junio (Buenos Aires), 3 de Junio (Tucumán), Bonaerense (Buenos Aires), Catamarca, Centro Sur (Buenos Aires), Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Rioja, La Pampa, Neuquén, Provincia de Buenos Aires, Río Negro, Salta, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero y la Agrupación Serrana de Córdoba.

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¿Quién se carga esta vaca al hombro?

Los agujeros económicos de Quilmes se multiplican y el agua no para de entrar en un bote que trata de no hundirse ¿cómo se pagarán las cuotas de la convocatoria?

Si bien parece moneda corriente, en las últimas semanas se intensificó el nivel de tensión que se vive en Quilmes desde el aspecto económico. Empleados de paro, desvinculaciones masivas, ingresos extraordinarios que no aparecen y la sombra de una cuota pesada para empezar a afrontar, son algunas facetas de esta triste realidad que le viene tocando vivir al decano del fútbol argentino, producto de años de desmanejos y decisiones erróneas ya sea de la anterior gestión, como también de la actual, que no le encuentra salida a este caos.
Como suele suceder habitualmente ante cada crisis económica, el sector del club que primero lo sufre es el predio de divisiones juveniles. Allí las medidas de fuerza no se hicieron esperar y viene delicada la situación que alcanzó ya no solo al personal de UTEDyC, sino a los propios profes y empleados. Tal es así que ya no solo se trata de no disponer de cocineros para la pensión, gente de maestranza o cuestiones similares, sino que se dejó de entrenar producto de la falta de pago. Allí, donde la gran mayoría de los sueldos están incluso hasta por debajo de la canasta básica familiar y no pueden darse el lujo de aguardar un ingreso extraordinario de efectivo por tal o cual jugador, fue donde hubo además un sacudón enorme: se descabezó el cuerpo de entrenadores dejando de contar con Claudio Texeira, coordinador general, se prescindió de otro histórico como el profesor Ezequiel Muzzio (coordinador de todos los preparadores físicos) y se terminó resolviendo la salida del entrenador de quinta división Javier Patalano, el de séptima, Matías Neto y el coordinador del fútbol infanto juvenil Daniel Espíndola. Aluvión de bajas y conflicto que desembocó en un paso al costado del referente del predio Mariano Kaploean y junto con él otros colaboradores.
La crisis no se detuvo allí y se extendió hasta el cuerpo médico: ya no solo se estuvo entrenando en Alsina y Lora sin profesionales de la salud sino que también le pasó al plantel de primera división, que volvió a las tareas en un contexto que Leandro González describió bien tras su salida, similar al de “un club abandonado”. En la profundización del problema con los médicos aparece ahora la renuncia de Walter Guiliano, histórica cabeza del cuerpo médico cervecero. En lo que parece ser un “acuerdo” tras un gran desgaste, deja el lugar que tanto tiempo ha ocupado. Asimismo, los jugadores, por ejemplo, entrenan sin seguridad, ya que el personal a cargo se ha plegado a la medida de fuerza. Lo que realmente se dice “a la buena de Dios”; de hecho, la incoherencia se da en la resolución de que las tareas sean a “puertas cerradas”, puesto que no hay nadie que controle esto (según se pudo saber esto sería determinación dirigencial y no del entrenador).
¿Qué es lo que puede cortar entonces esta inacción producto de la falta de alternativas? La concreción de la venta de, casualmente, un futbolista surgido del predio que no hoy cobra: Francisco “Tico” Ilarregui. Una operación que tiene varios bemoles y que se ha visto demorada en su cierre, por lo que en consecuencia sucede lo mismo con el oxígeno que sería la primera cuota. Esto significa que los aproximadamente cuatrocientos mil dólares que significará esta venta (algo extraordinario para Quilmes, es cierto) estarán orientados a cubrir déficit corriente, es decir, nada que ver con la deuda originada anteriormente sino lo que no se pudo pagar este último tiempo.
¿Y con el pago de las cuotas del acuerdo con los acreedores que sucede? Bueno, el gran inconveniente se presenta con los privilegiados, puesto que esos sí supondrán un desembolso próximo. Para el resto, en base a lo homologado, habrá que esperar tres años que es la gracia que tiene el club en el plan a una década. Sin embargo, la falta de plan para el presente parece condenar la ausencia de alternativas para ese futuro cercano. Errar en ese sentido significa ni más ni menos que la quiebra, la intervención de un síndico y un sin fin de complicaciones que bien podrían derivar en la extinción del club; ni más ni menos. Mientras tanto, el plan futbolístico de los pibes no combina bien con un entrenador que no los conoce, no son de su gusto y que incorpora, por ejemplo, a un jóven central de Gimnasia como Ortiz, o un arquero de mediocre currículum, como Bilbao, en detrimento del propio, Ledesma. Ahora, con estos lios, y sin querer citar al nefasto dirigente que es en buena parte responsable de este presente ¿quién se va a cargar esta vaca al hombro?