En medio de la sesión de homenajes por el 24M, la concejal  de Jumtos, Elyzabeth Virgilio, se paró y se fue, ¿por qué lo hizo?

Horas después en las redes sociales difundía esta carta que difundió.

No se puede ir por la vida haciendo equilibrio con un pie en un discurso progresista como el que escuchamos hoy en la sesión y otro en los fueros de los que protegieron a quien indultó a los genocidas de nuestra última dictadura militar, con los mismos fueros que protegieron al violador José Alperovich, al que hoy protegen con el silencio y el poder. El poder que tiene el mismo color político de quienes violaron y asesinaron a María Soledad Morales en Catamarca y hoy siguen impunes, evidencia de que el patriarcado no distingue expresiones ni políticas ni económicas. ¡No hay modelo que se salve!

Pero ¿quién soy yo para aleccionar a otro ser humano? En particular a una joven militante que tiene una memoria tan selectiva y cortoplacista, como si en nuestro espacio político no hubiera desaparecidos, tortudados, como si el horror no nos hubiera marcado a fuego el dolor de lo que esos genocidas nos arrebataron como país y como sociedad. Pero elijo hacer política desde otro lugar, reivindicando las luchas que se impulsaron desde los partidos que integran Juntos, desde sus valores y su diversidad.

¿Qué diría Alicia Moreau de Justo hoy? Que le respondería Julieta Lantieri? ¡Las sufragistas todas, a quienes les debemos el derecho al voto por sus luchas! ¿Qué queda para Florentina Gómez Miranda con el aborto? ¿Qué queda para Raúl Alfonsín, con la patria potestad compartida, el divorcio vincular, el 14 bis, el juicio a “las Juntas”? Aún se me eriza la piel al escuchar “Nunca Más”.

La política es “el arête”, la virtud de obrar por el bien común por definición. Cuesta entender desde qué lugar una mujer de una ideología diferente se subordina al “poder” para tildarme de genocida.

El feminismo trasciende cualquier ideología; primero, por que es una ideología en sí y es una posición política. El feminismo nos interpela, nos obliga a deconstruir nuestro obrar, nuestro sentir y nuestra forma de vida y con el que construimos desde la sororidad.

Me duele que a esta altura de la democracia las palabras de Evelin Giancristoforo sólo sirvan para derrumbar puentes, me preocupa la incapacidad de entender que las mujeres hacemos política además desde un lugar muy diferente, no me van ni un poco los absolutismos ni los ecos discursivos autocráticos… ¿En dónde quedó pues “la patria es el otro”? Es simple, el otro no existe salvo que vote al Frente de Todos, de lo contrario es “Femicida o Dictador”.

Hoy me levante de la Sesión Del HCD por qué violaron mis derechos primerísimos, mi buen nombre, mi honor, mis valores, mi ideología, y lesionaron derechos de manera aberrante de cada militante que piensa diferente, de cada ciudadano que no los elige. ¡Repudio en forma enérgica los dichos de la concejala Evelin Giancristoforo hacia nuestro espacio político y a nuestra militancia! Aprovecho esta oportunidad ya que no pude hacerlo en el recinto “No son palabras vacías de contenido la memoria, la Justicia, la Verdad y sobre todo la Paz y apelo a que el futuro inmediato nos encuentre construyendo los consensos que nuestra ciudadanía demanda, para la consolidación una sociedad más justa, equitativa e igualitaria, libre de todo tipo de violencias y discriminación, nuestra sociedad no perdona a los 30.000 desaparecidos en la dictadura, pero tampoco olvida a Marita VerónMaría Fernanda AguirreMaría CashSofia HerreraTehuel Julio López, entre tantos otros que aún nos faltan.