En medio el escándalo de corrupción contra la Unión Industrial de Quilmes (UIQ) y sus principales directivos, que tambièn incluye el 

cambio de empresa que controla la seguridad del Polo de Bernal Oeste ncluidas las cavas, un nuevo ahogado apareciò este domingo en las 

tosqueras del Parque Industrial, sin que ningùn resposable de la UIQ diera explicaciones.

Un enorme grupo de empresarios vinculan la nueva empresa, mucho más cara y con menos personal, a allegados a Ignacio Carpintero (titular del Parque Industrial) y Horacio Castagnini (titular de la Uniòn Industrial), que despuès de una década donde no hubo ningún incidente con los anteriores responsables, ya ha tenido dos muertes en menos de dos meses, lo que sigue alertando a empresarios y entidades vecinales.

El escándalo y las irregularidades puertas adentro del Parque Industrial no cesan. Un mes atràs, el Concejo Deliberante solicitó al intendente Martiniano Molina que requiera la intervención del polo industrial al Ministerio de Producción de la Provincia.

La iniciativa adoptada por los concejales se produce luego de que vecinos y representantes de instituciones vecinas al Parque Industrial reclamaran en reiteradas oportunidades por los problemas que la Institución generaría a la comunidad.

Por lo que el requerimiento de intervención por parte del Municipio y de la Provincia se basa en la “precaria seguridad” que dejó -las últimas semanas- la muerte de un vecino que en una ola de calor murió ahogado en la tosquera del Parque. Hecho que se sumaría a numerosas situaciones que llamaron la atención dentro de la Institución.

Otra de las cuestiones que requirió el Concejo Deliberante es que el Intendente solicite a la autoridad provincial que audite la existencia de deudas del Parque Industrial con el fisco. Y reclamó que se revean los convenios firmados por el PIQ con la Municipalidad y el gobierno provincial.

Cabe recordar que horas atrás, miembros de entidades de Bernal Oeste, con Ricardo Pavón a la cabeza, hicieron una volanteada en el Concejo Deliberante y en la Municipalidad de Quilmes, después de que hayan presentado una carta para que el cuerpo se expida.

Las entidades, casi en sintonía con muchos empresarios, apuntan a Horacio Castagnini y a Ignacio Carpintero, titulares de la Unión Industrial y del Parque Industrial, por numerosas cuestiones al menos turbias y otras que se encuadrarían en delitos mucho más complejos.

Los máximos responsables de esto, Carpintero, Castagnini y la Comisión Directiva de la UIQ, buscan desligarse de todo queriendo centrar el tema en la escandalosa deuda de ARBA que supera los 150 millones de pesos y el correlato de embargos y desprolijidades; sin embargo es sólo la punta del iceberg de situaciones muchísimo más complejas que ya se han empezado a ventilar.

La Unión Industrial en Llamas
El reconocido empresario e histórico dirigente radical Norberto “Gaucho” Llamas, denunció que fue expulsado de la Unión Industrial de Quilmes por querer saber el destino de casi medio millón de dólares. Y denunció que en Personerías Jurídicas no hay documentación que avale la presidencia del controvertido presidente de la UIQ Horacio Castagnini, información que viene siendo dada a conocer por el periodismo local.

“Me expulsaron a referéndum de la asamblea, según manifestó un impresentable. Me expulsa la Comisión Directiva en una asamblea que dicen fue unánime, pero hablé con el ingeniero González y me dijo que él en ningún momento votó a favor ni encontra.Me expulsan por un guasap que le envío al presidente de la Unión Industrial de la Provincia, Martín Rappallini, donde le manifiesto mi preocupación por la situación actual de la institución nuestra, la Unión Industrial de Quilmes, que de una venta de una fracción de 490 mil dólares, están quedando cuatro millones de pesos en un plazo fijo del Banco Credicoop”, relató Llamas sobre su situación.

Al ser consultado sobre el destino del dinero, el dirigente aseguró que “en un tiempo se fue evacuando y desapareció. Por ahí la gastó bien o la invirtió. Si él (en referencia al presidente de la Unión Industrial de Quilmes, Horacio Castagnini) me lo demuestra le voy a pedir disculpas”.

Castagnin y los cuatro chanchos
Sobre el desembarco de Castagnini a la UIQ, Llamas afirmó que “no podría haber llegado nunca a ser Presidente de la Unión Industrial de Quilmes. Es un hombre que no es industrial o empresario. Lo único que tenía eran cuatro chanchos con ocho personas, en una cooperativa en Brandsen, que no tiene nada que ver con Quilmes”.

“Él (Castagnini) siempre nos tuvo engañados como chicos diciéndonos que la papelería en personas jurídicas estaba al día. Y es completamente una mentira total, tengo documentado -que averiguaron mis contadores y abogados en La Plata- que del 2008 la Unión Industrial está en deuda con Personerías Jurídicas. El presidente legal para Personas Jurídicas es todavía Guillermo Gardella. En el 2016 hubo un socio que le impugnó la Asamblea.

Por lo que no tiene legitimidad ni en Personas Jurídicas ni en la Asamblea”, remató. Según explicó Llamas, la Asamblea de 2016 es impugnada “por supuestas ventas no declaradas (de parcelas) y por los saldos”.

Al finalizar, Llamas dejó claro que “hay un expediente en Personerías Jurídicas que se pide la quiebra (de la UIQ)”. “No hicieron lo más importante que es la documentación”, situación por la cual “lo que hace este hombre (Castagnini) es un manotazo de ahogado”.