En la Catedral se dará inicio el 24 de septiembre al Ministerio Parroquial del VI Obispo de Avellaneda-Lanús de Monseñor Marcelo Maxi Margni. Aunque aún sigue desempeñándose como Obispo Auxiliar de Quilmes, Maxi no pierde el tiempo y cruza fronteras jurisdiccionales para reunirse con párrocos e integrantes de la nueva Diócesis ante la ansiedad que se vislumbra con su llegada, situación que generó una anécdota con el Obispo de Quilmes Carlos José Tissera. Su humildad lo muestra tal cual es. Prefiere que se lo defina como “Pastor” u “Obispo joven del Papa Francisco”. Sensible, sencillo y con una entrega que lo coloca en una posición de escucha junto al pueblo. Al débil. Tal es así, que antes de iniciar esta entrevista con El Suburbano, Maxi regresaba de acompañaba a una abuela de su cita con el médico en el Hospital Evita Pueblo de Berazategui.

-¿Cómo te sentís con esta designación?
Me pregunto, en algunas lógicas que la gente te dice ‘que bueno llegaste’, cómo la aplicación de una lógica de éxito y también de la meritocracia, cómo que en ciertos lugares el encomendarte esta tarea (Obispo) fuera parte de una carrera, algo que el Papa Francisco critica del clericalismo es el “carrerismo”, que es el caso de alguien que se va a consagrar a Dios esté más preocupado por su ascenso o su jerarquía que por el servicio al pueblo de Dios. Eso me hace un poco lamentar el duelo de perder eso que muchos de mis compañeros tienen y por lo que yo sentí seguir esto, que es un anonimato. La mayoría de curas y monjas son anónimos y los conoce la gente, porque la gente tiene la capacidad de vivir lo cotidiano. (…) La Iglesia está porque ahí quiere estar, hace presencia y acompaña a la humanidad regalando lo que es una buena noticia de dignificación, de crecimiento, de educación, de defensa de la dignidad humana. Eso es el cristianismo.

-¿Por qué decidiste ordenarte?
Tuve una experiencia, un vínculo con la comunidad de la parroquia desde muy joven con un grupo de amigos. La experiencia fundante, la más fuerte fue hacia mis 15 años que fue la edad de la confirmación en el año ’89. Pertenecía a la Parroquia Sagrada Familia de Berazategui. Éramos dos grupos de más de 100 jóvenes, hubo una movida importante de jóvenes. Años muy intensos. En el ´89 fue la hiperinflación que lo volteó todo, muy dramático en lo social. En la Parroquia había un cura joven, que nos transformó a todos mucho. Las comunidades juveniles teníamos que elegir según nuestro gusto una actividad de la Parroquia, y yo me enganché con la parte de la solidaridad y la misión, entonces este cura, Juanjo, nos llevó a armar una olla popular al barrio Belgrano, que es el barrio que está atrás de la cancha de Berazategui. En ese momento era un barrio muy precario. Ahí nos llevó Juanjo a una actividad, en plena crisis en el año ’89. Trabajábamos mucho para conseguir la mercadería, la gente nos ayudaba con mucha solidaridad. Todo era más fresco, más espontáneo, ahora la sociedad está más rota lamentablemente. Yo sentí en esa experiencia que me cambió la vida. Sentí algo que no había aprendido en ningún lado. Yo quería eso para toda la vida: Vincular la fuerza de Dios con un pueblo sencillo. Todo un puente de solidaridad.

-Vos te ordenaste un 24 de septiembre de 1999 y ahora un 24 de septiembre asumís como Obispo de Avellaneda-Lanús…
Pastoral vocacional me va acompañando para ver si lo que yo sentía que era ser cura, y ser cura en ese tono en la realidad, al modo de Juanjo, sencillo, misionero, popular, era lo mío. Y después se va depurando mucho más porque vos entras en un momento espiritual muy fuerte. Del ’92 al ’99 se fueron purificando algunas cosas y algunas crisis. A mí una de las cosas que más me costaba era decírselo a mi viejo que iba a entrar al Seminario. No porque lo veía mal, sino porque no sabía si lo iban a entender. Cuando se lo dije a mi viejo, no me dice mucho, pero me dice: ‘vas a perder el tiempo’, porque el entendía que era un pibito que estaba caliente con eso porque con el tiempo me iba a dar cuenta que eso no era para mí. Una de las deudas que tengo es encontrarme con mi papá (que falleció) para decirle: “viste, no era una calentura. Era de verdad”. Mi mamá vive y al principio le costó, pero con el tiempo lo aceptó y lo lleva muy bien. En el ’99 nos ordena (el Obispo) Jorge Novak.
Por qué el 24 de septiembre, es el Día de la Virgen de la Merced, cayó porque era una fecha posible. Y ahora replico en el 24 de septiembre porque una vez que me comunicaron del Papa Francisco la decisión, un Obispo que ya está ordenado tiene dos meses para asumir, y en el marco de esos dos meses estaba esta fecha significativa. Entonces coincidentemente asumo el día que me ordenaron sacerdote. Es un misterio hermoso de la Virgen, la advocación de la Merced. Acá haciendo fuerza en una virtud de la Virgen que es la redención de los cautivos. Y Merced por la misericordia. Una madre que no se cansa de apostarle a sus hijos que estaban presos, librarlo de la esclavitud en aquellos tiempos.

-¿Pudiste reunirte con los curas de la Diócesis Avellaneda-Lanús?
Tuvimos encuentros informales. De hecho (el Obispo de Quilmes Carlos José) Tissera me carga porque me pregunta: ‘Che, ¿vos asumiste allá?’. No, el 24 le respondo. ‘A qué vas tanto para allá?’. Es tan común que a uno lo nombran en una diócesis lejana, pero acá estoy a cuadras, y ellos esperaban un año la designación del Obispo, y entre comillas estaban “ansiosos” en temas que querían que comencemos. El jueves pasado tuvimos una reunión con todo el Presbiterio.

-¿Qué proyecto de trabajo tenés para la Diócesis?
Podría resumirlo como un servicio de un Obispo del Papa Francisco. Es un servicio profundamente evangelizador, misionero, de esa Iglesia en salida como la llama él. Una Iglesia hospital de campaña para ponerla en una imagen. La Iglesia hospital de campaña prioriza el cuidado de la vida por sobre todas las cosas, y desde ahí empieza todo el resto. Salvar la vida como viene. No pone límites, quiere salvar la vida. Y después se pregunta cómo seguimos. Tenemos precariedades, no tenemos todos los recursos, pero no nos lamentamos. Eso querría que fuera mi servicio en Avellaneda-Lanús. Una Iglesia que expresa la alegría del evangelio. Y mi identidad como cura y como Obispo Auxiliar de Quilmes tuvo que ver con los cuatro rasgos propios de la Diócesis de Quilmes que se la da Novak. Están expresados en mi escudo episcopal que es muy sencillo. Un escudo que te identifica. Debajo tiene cuatro estrellas: Evangelización, Opción por los pobres, diálogo interreligioso, y Derechos Humanos.
Una Iglesia servidora, y fundamentalmente, que me gustaría decirlo poco para que no se convierta en un eslogan que se vacía. Me gustaría que al finalizar mi servicio se pueda decir que es una Iglesia sinodal. (…) Quiero escuchar y quiero caminar.

-¿Pudiste dialogar con las autoridades de Avellaneda y Lanús?
Me saludaron formalmente. Tienen interés que nos juntemos, y yo también. Como sabemos son dos lugares ideológico-políticos diferentes, que es una riqueza y una posibilidad también. Me voy de Quilmes con una grata relación, con esa experiencia que puedo tener en Avellaneda-Lanús. Ser hermano, vecino, compatriota. Un aprendizaje del conurbano.

-¿Hablaste con el Padre “Paco” (ex párroco de Isla Maciel)?
“Paco” me saludo cuando se hizo pública la noticia. Me expresó su alegría, solidaridad y cercanía, por este nombramiento. Me dijo que él estaba en otro destino, que no volvería, pero que tiene la Fundación, y que nos veríamos en el camino.

-Tenés escrita la frase: “La pandemia desenmascara nuestra vulnerabilidad”, ¿cómo surgió?
Es del Papa Francisco. Me gusto, porque nosotros vamos avanzando en la idea cultural como un súper hombre que niega su fragilidad. Más que la niega la desprecia. Eso que nosotros despreciamos es lo que le conmueve a Dios. La pandemia es un momento histórico que nos hace a aprender a mirar nuestra vulnerabilidad. Este bicho nos avanzó por la ignorancia y nos hizo tan vulnerables.

-¿Cómo te definirías?
No sé si me define, pero me gustaría que me defina la palabra “Pastor”. “Pastor hermano”. “Hombre de paz, de solidaridad”. “De camino junto”. “Un joven Obispo de Francisco”, títulos que ya muestran de qué puede tratarse. Me gustaría que se vea la Iglesia Sinodal, que escucha al pueblo. A los pobres. Que se abre a la novedad de Dios. No tengo claro. Quiero saber que nos da el espíritu de Dios, y hacia a dónde nos invita a caminar.

Maxi Frases

Grieta
El odio nunca es bueno. Un servicio como pastor que ayude a tender puentes, a derribar muros para tender espacios de diálogos, de paz, eso me gustaría hacer en Avellaneda-Lanús. Sintiéndome con identidad, con pensamiento propio, libre, que me respeten el pensamiento, y yo el de otros. Y que eso no nos convierta en enemigo. Tenemos que convivir en una convivencia sana, buena y fructífera, es bueno para la sociedad.
Aborto, despenalización de la Droga
El no al aborto es el sí a la dignidad humana. A la dignidad de la persona. La discusión puede dar para mucho, pero el porqué de la Iglesia tiene que ver con la dignidad humana. Valores que la Iglesia lleva consigo que no puede negociar.
Decreto en pandemia
Fijate en el circo que estamos metidos por un decreto y en el problema que se metió el Presidente de la Nación (Alberto Fernández) que ha jugado con un tema tan delicado. (…) Hubo una ley que nos puso a toda la sociedad en el marco de lo clandestino. Nos colocó a todos en la clandestinidad. Cada uno vivió como pudo, muchos cruelmente con la muerte de sus seres queridos sin poder verlos. (…) Si el cumplimiento de la ley sería efectivo no habría delincuencia. Este país no puede con la delincuencia que tiene, entonces a quién ibas a ordenar con el decreto que vos mismo no cumpliste. Algo nos está mostrando que está todo mal. Por supuesto que todos se juntaron. También es decirlo con el diario del lunes en un momento que vivimos en la ficción.
Educación en pandemia
La escuela, con lo importante que es para esta sociedad y este país, vive una hipertrofia de la burocracia que es espeluznante. Se paralizó y se bloqueó. La escuela tiene equipos de profesionales porque el Estado le da un título para hacerlo. (…) Fundamentalmente en la escuela pública que ocupa un lugar insustituible en el entramado de la sociedad. De hecho, nuestros amigos, los curas villeros, hablan de club, capilla, y colegio, como las tres C fundamentales de sostener en los barrios una presencia importante. Hemos hecho una caricatura de la realidad, con lo bien que pudiera haber hecho a los niños con todos los cuidados porque no niego la pandemia. No pudimos confiar en los profesionales de la educación. (…) Hace falta madurar más la libertad. Fuimos por la ley que no se cumplió.

Escudo Pastoral que identifica el nuevo Obispado de “Maxi”

Maxi tomó parte del escudo familiar de artesanos Suizo, con colores Azul y Blanco, con la M de Margni, serían las montañas de los Alpes, que toma esa M como la M de María. Y debajo tiene cuatro estrellas: Evangelización, Opción por los pobres, diálogo interreligioso, y Derechos Humanos. Son cuatro vertientes que sintetizan la pastoral del Obispo Jorge Novak. Y yo querría ser un Obispo del Papa Francisco con estas cuatro vertientes.

 

 

Maxi Frases

Grieta
El odio nunca es bueno. Un servicio como pastor que ayude a tender puentes, a derribar muros para tender espacios de diálogos, de paz, eso me gustaría hacer en Avellaneda-Lanús. Sintiéndome con identidad, con pensamiento propio, libre, que me respeten el pensamiento, y yo el de otros. Y que eso no nos convierta en enemigo. Tenemos que convivir en una convivencia sana, buena y fructífera, es bueno para la sociedad.
Aborto y despenalización de la Droga
El no al aborto es el sí a la dignidad humana. A la dignidad de la persona. La discusión puede dar para mucho, pero el porqué de la Iglesia tiene que ver con la dignidad humana. Valores que la Iglesia lleva consigo que no puede negociar.
Decreto en pandemia
Fijate en el circo que estamos metidos por un decreto y en el problema que se metió el Presidente de la Nación (Alberto Fernández) que ha jugado con un tema tan delicado. (…) Hubo una ley que nos puso a toda la sociedad en el marco de lo clandestino. Nos colocó a todos en la clandestinidad. Cada uno vivió como pudo, muchos cruelmente con la muerte de sus seres queridos sin poder verlos. (…) Si el cumplimiento de la ley sería efectivo no habría delincuencia. Este país no puede con la delincuencia que tiene, entonces a quién ibas a ordenar con el decreto que vos mismo no cumpliste. Algo nos está mostrando que está todo mal. Por supuesto que todos se juntaron. También es decirlo con el diario del lunes en un momento que vivimos en la ficción.
Educación en pandemia
La escuela, con lo importante que es para esta sociedad y este país, vive una hipertrofia de la burocracia que es espeluznante. Se paralizó y se bloqueó. La escuela tiene equipos de profesionales porque el Estado le da un título para hacerlo. (…) Fundamentalmente en la escuela pública que ocupa un lugar insustituible en el entramado de la sociedad. De hecho, nuestros amigos, los curas villeros, hablan de club, capilla, y colegio, como las tres C fundamentales de sostener en los barrios una presencia importante. Hemos hecho una caricatura de la realidad, con lo bien que pudiera haber hecho a los niños con todos los cuidados porque no niego la pandemia. No pudimos confiar en los profesionales de la educación. (…) Hace falta madurar más la libertad. Fuimos por la ley que no se cumplió.