Maximiliano Bondarenko, concejal de varela

Maximiliano Bondarenko, concejal de varela

Concejal varelense cuenta lo que es vivir con un complejo de este tipo Con la historia y los antecedentes carcelarios en el distrito gobernado por la sociedad Julio Pereyra – Andrés Watson, el concejal de Florencio Varela, Maximiliano Bondarenko, contó -y detalló- que un complejo de estas caraterísticas no aporta nada positivo al distrito.
«Esta nueva unidad carcelaria de tendrá movimiento con salidas transitorias y visitas. Y sus efluentes sin dudas impactarán en el mismo arroyo que la cárcel de Varela, que en el mismo plan de mejoras de infraestructura sumó 360 plazas más. Esta nueva infraestructura no contempla efluentes y plantas de tratamiento».
El legislador agregó que «con ver los negocios que se desarrollan alrededor de una unidad carcelaria, uno seda cuenta que ninguno de ellos ha sostenido un incremento o crecimiento en función de la visita, ya que en la mayoría de los casos los familiares de detenidos van con la compra hecha, para gastar lo menos posible. En otras palabras ninguna cárcel mueve la aguja en la generación de empleos y tampoco en el pago de impuestos».
Negatividad:
1- El intercambio de visitas permanentes.
2- La necesidad de que los familiares se internen cerca del interno, para achicar costos en traslado y visitas. Se suelen profundizar problemas con usurpaciones, toma de terrenos y alquileres de bajo costo (pensiones, conventillos, etcétera) hasta la radicación de grupos
familiares en cercanias.
3- Saturación del transporte público en días de visita, como igual saturación de camas en hospitales pú-blicos que deberán recibir internos lesionados y/o enfermos.
4- La lógica devaluación de la propiedad adyacente a estas cárceles o alcaidias. Desmejora del barrio que toma identidad del complejo penitenciario.

Bondarenko resumió todo así: «Es mentira que se crece con una cárcel, no hay ningún aspecto positivo».