Resulta pavoroso que los administradores privados del barrio cerrado Nuevo Quilmes (los hermanos Gustavo y Claudio Grasso junto a ‘Niki’ Caputo, inversor)  hayan decidido cazar y matar a las nutrias y coipos (especie de carpinchos pero màs pequeños) poniendo jaulas y tramperas para cazar a los animales que viven en esa habitat natural pegado a las lagunas existentes en el lugar. Y

Desde hace pocas hora haydos denuncias dando vuelta, una en la Justicia (ver imagen) y la otra realizada por ambientalistas en el área de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires, quienes se comprometieron a tomar cartas en el asunto.

Todo surgió cuando antenoche una vecina caminando por el barrio advirtió la presencia de una nutria muerta dentro de una jaula, y luego comprobó que había muchas más jaulas en la zona “muy bien armadas y estratègicamente colocadas”, por lo que sospechan que la propia administraciòn de Nuevo Quilmes habria contratado a una empresa para el control de roedores y plagas, volviendo de esta manera a colocarse en el ojo de la tormenta, en esta ocasiòn con un delito ambiental y de fauna grave. Las jaulas encontradas al momento son cinco.

Fernando Pieroni, reconocido ambientalista, estuvo en la zona y ratificò los dichos de los vecinos, que a las horas iban sumando su enojo contra los adminsitradores. “Son animales inofensivos, necesarios para el ecosistema, ya que combaten todo tipo de plagas de las que se puedan imaginar. No sòlo estos espacios son de os animales silvestres, lo que es peor esta gente quiere eliminarlos. Por suerte, se sumaron gran cantidad de vecinos para manifestar su enojo”.