Dentro de Juntos, Cambiemos, el PRO, o como cada uno quiera llamarlo, hay dos vertientes sobre el camino al 2023 en lo concerniente a lo estrictamente local, quilmeño. Hoy una prima sobre la otra.

Varios, entre los más cercanos al ex intendente y actual diputado provincial Martiniano Molina, pregonan que flotar lo máximo posible en tiempo, sin exponerse, sin levantar olas y logrando de esta manera un transitar tranquilo de cara al próximo año electoral, es "la estrategia ideal", sobre todo teniendo en cuenta, como dicen ahí, que no hay ninguna otra chance para que no se vuelva a reeditar el Boca-River del '19.

Otros, llamemoslo los mas 'independientes', más alejados de la mesa chica del día a día de Martiniano, aunque también molinistas más algunos aliados, creen que deberían mostrarse un poco más, intentando entre otras cuestiones que el vecino votante de Juntos '17 y '19 "no se olvide del e Intendente, y que no haya ninguna posibilidad de que un libertario o reciéntenlo aterrizado mediático pueda meter la cola". Para uno u otro lado, la brecha en el 2023 seguirá teniendo muy poca luz, y el aterrizaje de un 'outsider' podría complicar las cosas. "Hay que mostrarse mas, dejar la tibieza de lado y arrancar", describen.

Por ahora va ganando la primera de las estrategias. la interna del gobierno a nivel nacional y la inflación creen que es su mejor campaña, y que no necesitan -por ahora- nada más.

Habrá que ver cómo termina la cosa...